miércoles, 29 de octubre de 2014

ETCHECOLATZ AL ESTILO MAFIOSO Por Adriana Meyer



El papel que mostró el represor al finalizar el juicio sobre los crímenes cometidos en La Cacha.
Imagen: DyN



EL PAIS › DENUNCIARON A MIGUEL ETCHECOLATZ TRAS EL EPISODIO DEL PAPEL CON EL NOMBRE DE JORGE JULIO LOPEZ

Intimidación y perturbación pública

Los fiscales platenses Hernán Schapiro y Juan Martín Nogueira señalaron que el represor debía ser investigado.


Por Adriana Meyer


El numerito que pretendió montar el genocida Miguel Osvaldo Etchecolatz tras la lectura de la sentencia en el juicio por los delitos de lesa humanidad cometidos en el campo de exterminio La Cacha le salió caro. La unidad fiscal federal de La Plata pidió que el ex director de Investigaciones de la Policía Bonaerense sea investigado por los delitos de intimidación pública y perturbación al ejercicio de las funciones públicas, luego de que el represor mostrara un pequeño papel en el que podía leerse el nombre de Jorge Julio López, el testigo de cuya desaparición él es uno de los sospechosos. Los fiscales Hernán Schapiro y Juan Martín Nogueira consideraron que ésa fue la intención de Etchecolatz al exhibir la nota manuscrita ante la lente de los reporteros gráficos. La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, había exigido a la Justicia que “este acto” sea investigado.

El genocida acababa de recibir una nueva condena a prisión perpetua cuando otro de los condenados, Héctor Acuña, intentó agredir al público que entonaba cánticos. En ese momento se levantó con la intención de entregar el papel al tribunal, pero los efectivos del Servicio Penitenciario Federal (SPF) se lo impidieron. Entonces, los fotógrafos de Infojus Noticias captaron las imágenes, y también la TV Pública.

En la presentación realizada en el Juzgado Federal Nº 1, a cargo de Adolfo Ziulu, los fiscales sostuvieron que “la acción desplegada por Etchecolatz tuvo como fin poner en estado de alerta, temor y confusión al colectivo de víctimas y testigos que participan de juicios por delitos de lesa humanidad”. Schapiro y Nogueira analizaron en los videos del Tribunal Oral Federal Nº 1 la secuencia minuto a minuto del paso del genocida por la sala de audiencias el viernes pasado, cuando se leyó el veredicto del juicio por La Cacha, tomada por una de las cámaras ubicada de frente a los acusados. Ahí se lo observa con el papel en la mano en diferentes momentos de la audiencia y cuando intenta acercarse a los jueces pero sin éxito.

“Todo ello ocurrió mientras el imputado estaba en el estrado, junto con otros acusados y efectivos del SPF que lo custodiaban, en una posición en la que cualquier medio periodístico podía captar la secuencia”, señalaron los fiscales la indagatoria del multiprocesado represor, ex mano derecha del genocida Ramón Camps en la provincia de Buenos Aires. Schapiro y Nogueira detallaron que “fue un hecho público y notorio, lo cual permite suponer válidamente que el imputado Etchecolatz se montó en dicha circunstancia y en la abundante cobertura periodística que tuvo la lectura del veredicto para generar un efecto intimidante y/o perturbar”. Y recordaron que durante el juicio por los delitos cometidos en el denominado Circuito Camps, algunos reporteros gráficos captaron un borrador de una carta abierta que el represor le estaba escribiendo durante el debate a María Isabel Chorobik de Mariani, en la cual intentaba sembrar la versión de que su nieta desaparecida, Clara Anahí, había muerto en el ataque a la casa de sus padres, en noviembre de 1976.

Fuentes judiciales consultadas por Página/12 aclararon que las fuerzas de seguridad, y en ese contexto el entorno de este represor, son una de las líneas de investigación de la desaparición de López, por lo cual no podría haber sido convocado por este hecho en ese expediente.

Etchecolatz fue condenado en 1986 en la causa 44, luego en 2004 por la apropiación de Carmen Sanz, en una causa iniciada por el fallecido legislador socialista Alfredo Bravo. El 20 de septiembre de 2006 fue condenado a prisión perpetua en la causa en la cual el testigo López lo había acusado (estaba desaparecido desde hacía dos días). También provocó incidentes en aquella oportunidad, al igual que al ser condenado, también a prisión perpetua, en 2012 por los crímenes del Circuito Camps, cuando levantó un cartel que rezaba “162 policías muertos, juicio y castigo a la Justicia corrupta”. Todo un estilo, o un modus operandi, podrían concluir quienes ahora lo juzguen en base a la denuncia de los fiscales.



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martes, 28 de octubre de 2014

BRASIL: VICTORIA PÍRRICA Y DESPUÉS Por Atilio Borón




Comparto una reflexión sobre la victoria de Dilma en las elecciones presidenciales del día de ayer.

Brasil: victoria pírrica y después

Por Atilio Borón | Lunes, 27/10/2014 09:19 AM |



Difícil y angustiosa victoria de Dilma en el balotaje de ayer, la más estrecha jamás habida en la historia brasileña, según consignan varios periódicos en sus portales. En el balotaje del 2006 Lula derrotó al candidato del PSDB Geraldo Alckmin por más de veinte puntos: 61 a 39 por ciento. En el 2010 Dilma doblegó en la segunda vuelta al también tucano José Serra por unos doce puntos: 56 versus el 44 por ciento. Ayer derrotó a Aécio por apenas tres puntos: 51.6 a 48.4 por ciento. Angustiosa e incierta no tanto por la escasa diferencia con que derrotó a su rival como por las agónicas tres semanas de campaña en donde, por momentos, el PT aparecía condenado a emprender un humillante regreso al llano luego de doce años de gobierno. Y si esto estuvo a punto de ocurrir fue más a causa de errores propios que de los méritos de su muy conservador oponente.

Como lo hemos señalado en numerosas oportunidades, los pueblos prefieren el original a la copia. Y si el PT hizo suya -en sus grandes líneas, aunque no en su totalidad- la agenda neoliberal de la derecha brasileña nadie puede sorprenderse que en una coyuntura tan complicada como la actual un significativo sector de la ciudadanía hubiera manifestado su predisposición a votar por Aécio. Es cierto que hubo algunas heterodoxias en la aplicación de aquella receta, la más importante de las cuales fue la creación del programa Bolsa Familia. Pero en lo tocante a las orientaciones económicas fundamentales la continuidad de la tiranía del capital financiero y su reverso, la fenomenal deuda pública del gobierno federal, unida al raquitismo de la inversión social ( ¡aproximadamente una décima parte de lo que paga por concepto de intereses de la deuda pública a los banqueros!), la deliberada despolitización y desmovilización popular que marcaron la gestión del PT desde sus inicios más el retraso en el combate a la desigualdad y en atender a problemas como el transporte público -entre tantos otros- que afectan al bienestar de las clases y capas populares (en especial a sus grupos más vulnerables como los afrobrasileños, los marginales de la ciudad y el campo, la juventud) terminaron por empujar al PT al borde de una catastrófica derrota. Contrariamente a lo que sostienen algunos de sus publicistas el “posneoliberalismo” todavía no se ha asomado en el Planalto. 

El alivio ofrecido por el veredicto de las urnas en el día de ayer será de poca duración. A Dilma le esperan cuatro años durísimos, y otro tanto se puede decir acerca de Lula, su único posible sucesor (al menos hasta el día de hoy). Una de las lecciones más ilustrativas es la ratificación de la verdad contenida en las enseñanzas de Maquiavelo cuando decía que por más que se le hagan concesiones los ricos y poderosos jamás dejarán de pensar que el gobernante es un intruso que ilegítimamente se inmiscuye en sus negocios y en el disfrute de sus bienes. Son, decía el florentino, insaciables, eternamente inconformistas y siempre propensos a la conspiración y la sedición. La tremenda ofensiva desestabilizadora lanzada en las últimas tres semanas por los capitalistas brasileños desde la Bolsa de Valores de Sao Paulo, por el capital financiero internacional (recordar las más que notas arengas de The Economist, y el Wall Street Journal, entre otros) y la potente artillería mediática de la derecha brasileña (red O Globo, Folha, O Estado de Sao Paulo y revista Veja, principalmente) es aleccionadora, y demuestra los equívocos en que cae un gobierno que piensa que cediendo terreno a sus demandas logrará al fin contar si no con la lealtad al menos con la tolerancia de los poderosos. 


Dilma corre el riesgo de ser asfixiada por rivales cuya extrema belicosidad se hizo patente en la campaña electoral y que no parecen muy dispuestos a esperar otros cuatro años para llegar al gobierno. Por eso la hipótesis de un “golpe institucional”, si bien muy poco probable no debería ser descartada apriorísticamente, lo mismo que el desencadenamiento de una feroz ofensiva desestabilizadora encaminada a poner fin a la “dictadura” petista que según la derecha cavernícola reunida en el Club Militar estaría “sovietizando” al Brasil. 

Lo ocurrido con José Manuel Zelaya en Honduras y Fernando Lugo en Paraguay debería servir para convencer a los escépticos de la impaciencia de los capitalistas locales y sus mentores norteamericanos para tomar el poder por asalto ni bien las circunstancias así lo aconsejen. Para no sucumbir ante estos grandes factores de poder se requiere, en primer lugar, la urgente reconstrucción del movimiento popular desmovilizado, desorganizado y desmoralizado por el PT, algo que no podrá hacerlo sin una reorientación del rumbo gubernamental que redefina el modelo económico, recorte los irritantes privilegios del capital y haga que las clases y capas populares sientan que el gobierno quiere ir más allá de un programa asistencialista y se propone modificar de raíz la injusta estructura económica y social del Brasil. En segundo término, luchar para llevar a cabo una auténtica reforma política que empodere de verdad a las masas populares y abra el camino largamente demorado de una profunda democratización. 

El Congreso brasileño es una perversa trampa dominada por el agronegocio y las oligarquías locales (253 miembros del Frente Parlamentario de la Agroindustria, que atraviesa casi todos los partidos, sobre un total de 513) producto del escaso impulso de la reforma agraria tras doce años de gobierno petista y las interminables piruetas políticas que tuvo que hacer para lograr una mayoría parlamentaria que sólo se destraba desde la calle, jamás desde los recintos del Legislativo. Pero para que el pueblo asuma su protagonismo y florezcan los movimientos sociales y las fuerzas políticas que motoricen el cambio –que ciertamente no vendrá “desde arriba”- se requerirá tomar decisiones que efectivamente los empoderen. Ergo, una reforma política es una necesidad vital para la gobernabilidad del nuevo período, introduciendo institutos tales como la iniciativa popular y el referendo revocatorio que permitirán, si es que el pueblo se organiza y concientiza, poner coto a la dictadura de caciques y coroneles que hacen del Congreso un baluarte de la reacción.

¿Será este el curso de acción en que se embarcará Dilma? Parece poco probable, salvo que la irrupción de una renovada dinámica de masas precipitada por el agravamiento de la crisis general del capitalismo y como respuesta ante la recargada ofensiva de la derecha (discreta pero resueltamente apoyada por Washington) altere profundamente la propensión del estado brasileño a gestionar los asuntos públicos de espalda a su pueblo. Esta es una vieja tradición política, de raíz profundamente oligárquica, que procede desde la época del imperio, al promediar el siglo diecinueve, y que ha permanecido con ligeras variantes y esporádicas conmociones hasta el día de hoy. 

Nada podría ser más necesario para garantizar la gobernabilidad de este nuevo turno del PT que el vigoroso surgimiento de lo que Álvaro García Linera denominara como “la potencia plebeya”, aletargada por décadas sin que el petismo se atreviera a despertarla. Sin ese macizo protagonismo de las masas en el estado éste quedará prisionero de los poderes fácticos tradicionales que han venido rigiendo los destinos de Brasil desde tiempos inmemoriales. Y su consecuencia sería desastrosa no sólo para ese país sino para toda Nuestra América porque tanto Aécio como el bloque social y político que él representa no bajarán los brazos y no cejarán en sus empeños para “desacoplar” a Brasil de América Latina, liquidar a la UNASUR y la CELAC, promover el TLC con Estados Unidos y Europa y el ingreso a la Alianza del Pacífico y erigir un “cerco sanitario” que aísle a Cuba, Bolivia, Ecuador y Venezuela del resto de los países de la región. Un programa, como se comprueba a simple vista, en sintonía con la prioridad estratégica fundamental de Estados Unidos en la turbulenta transición geopolítica global que no es otro que regresar América Latina y el Caribe a la condición en que se hallaban la noche del 31 de Diciembre de 1958, en vísperas del triunfo de la revolución cubana. 

Es que cuando el imperio ve peligrar sus posiciones en Medio Oriente, en Asia Central, en Asia Pacífico e inclusive en Europa su reflejo inmediato es reforzar el control sobre lo que tanto Fidel como el Che caracterizaron como su retaguardia estratégica. Es decir, nosotros. Lo hizo en la década de los setentas, cuando era socavado por el efecto combinado de la crisis del petróleo, la estanflación y las derrotas en Indochina, principalmente Vietnam. En aquella coyuntura su respuesta fue instalar dictaduras militares en casi toda América Latina y el Caribe. Y tratará de hacerlo nuevamente ahora, cuando su situación internacional está mucho más comprometida que en aquel entonces. 




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domingo, 26 de octubre de 2014

CONSOLIDAR LA REVOLUCIÓN DEMOCRÁTICA VOTANDO A DILMA Por Leonardo Boff




*Imagenes: http://www.diarioregistrado.com/

Hoy a las 1:04 P.M.




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Consolidar la revolución democrática votando a Dilma


2014-10-24


La presente campaña presidencial en la segunda vuelta pone en juego algo fundamental en la historia brasilera: nuestra primera revolución popular, democrática y pacífica, conquistada por el voto, con la llegada de Lula a la Presidencia. No fue solamente una alternancia del poder sino una alternancia de clase social. Un representante de los empobrecidos y siempre colocados al margen llegó al más alto cargo de la nación como fruto del PT, de aliados y de la gran articulación de movimientos sociales y sindicales, y ha sido continuado por Dilma Rousseff.

Como afirmaba el notable historiador José Honório Rodrigues en su Conciliación y Reforma en Brasil (1965): «los intereses del pueblo fueron descuidados por los dirigentes; de ahí las luchas, las rebeldías, la historia cruenta, el compromiso y la conciliación; revolución en el sentido de transformación de la estructura económica, del régimen de tierras, de cambio de relaciones sociales, nunca hemos tenido; el gran éxito de la historia de Brasil es su pueblo y la gran decepción sus dirigentes».

Continúa José Honório: «las victorias del pueblo son objetivas e indiscutibles;… Brasil debe al pueblo la unidad política, la integración territorial, el mestizaje, la tolerancia racial, la homogeneidad religiosa, la integración psicosocial, la sensibilidad nacional muy viva que exige un abrasileramiento de las propias contribuciones extranjeras» (p. 121-122).

Con Lula y Dilma se inauguró esta revolución, que está todavía inacabada, pero que debe ser consolidada y profundizada. Ojalá en estas elecciones no sean malgastadas por la victoria de quien representa la vieja política oligárquica más interesada en el crecimiento económico, en el mercado y articulada con la macroeconomía globalizada, que en el destino de millones de personas sacados de la pobreza por las políticas republicanas y hechos sujetos sociales participativos en la sociedad.

Por eso es importante que gane Dilma, para garantizar, consolidar y enriquecer con un nuevo ciclo de transformaciones esa revolución inaugural.

En los inicios de la colonización el cronista oficial Pero Vaz de Caminha escribió que aquí«todo lo que se planta da». Los cinco siglos de historia todavía a la luz del paradigma europeo mostraron el acierto de tal afirmación. Aquí todo puede dar y dio para ser la mesa puesta para las hambres del mundo entero. ¿Por qué no iba a funcionar un proyecto-Brasil nuevo, democrático, social, popular, ecológico, ecuménico y espiritual?

El pueblo brasilero se habituó a «hacer frente a la vida» y a conseguir todo «en la lucha», es decir, con dificultad y mucho trabajo. ¿Por qué no va a hacer también frente a este gran y último desafío puesto en su camino? ¿Cómo no conquistarlo «con garra», con conciencia solidaria, con organización, con deseo de empoderarse para garantizar el poder del estado, ya tras 12 años, a fin de darle el verdadero sentido de hacer los cambios necesarios, primeramente para los más olvidados y desde ellos a todos, dándoles sostenibilidad y garantizándoles un futuro bueno para el país?

Ese camino ya ha sido trazado, aunque falte todavía mucho para que esté terminado. Dos veces llegó lo nuevo allí, al poder central. Escasean cada vez más los instrumentos con los cuales las élites dominantes quieren volver al poder con aquel proyecto neoliberal que arruinó a los países centrales y lanzó cien millones de personas al desempleo en Europa y Estados Unidos.

Nos sentimos representados en los versos del cantor: «Solo es cantor quien trae en el pecho el olor y el color de su tierra/ la marca de sangre de sus muertos/y la certeza de la lucha de sus vivos» (La saga de la Amazonia, de Vital Faria). Esa lucha, esperamos, será victoriosa. El país florecerá en el fulgor de su pueblo multicolor como nuestros paisajes que encantan nuestros ojos. Valen estas palabras de unos líderes sindicales en los días sombríos del sometimiento: «Pueden cortar una, dos y todas las flores, pero no podrán impedir la llegada de la primavera».

La primavera está ya avanzada. Junto con al sol primaveral queremos celebrar la victoria de la mayoría del pueblo, reeligiendo a Dilma Rousseff.

Si no pudiera ser ahora, quedaría el desafío para el futuro. Lo que debe ser, tiene fuerza y llegará el día, bendito día, en que va a triunfar.












Imagenes: http://www.diarioregistrado.com/



*Las imagenes no pertenecen  a la nota publicada en este blog.-
                                                                                                  aportes en la crisis.-

DON QUIJOTE CONTRA VIDELA Por Horacio Verbitsky

Destacados del artículo de Horacio Verbitsky:
  • "El cuerpo fue identificado el viernes 17. La familia reiteró las denuncias que venía haciendo desde su desaparición: Luciano fue discriminado por ser joven y pobre. Las afirmaciones en la conferencia de prensa realizada en el CELS para anunciar el hallazgo se convirtieron en trending topic mundial de Twitter y una expresión utilizada allí se viralizó en pocas horas: si en vez de tratarse de un pibe de Lomas del Mirador hubiera desaparecido un chico de clase media en Palermo Rúcula, la conmoción social hubiera sido enorme y no hubieran pasado casi seis años sin noticias."
  • "Estas percepciones sociales cambian según las épocas. Brujas en una época, guerrilleros, narcotraficantes o terroristas en otras, pibes chorros o inmigrantes aquí y ahora, son estereotipos en cuya represión se admite la violación de derechos elementales."
  • "El prejuicio social que indica que los inmigrantes presentan niveles de criminalidad más altos que los nativos puede redundar “en una mayor exposición a ser detenidos o encarcelados”. Como en una profecía autocumplida, “la sospecha inicial que los acusa de la comisión de una mayor cantidad de delitos, se traduce en una permanente vigilancia que aumenta los niveles de detención y encarcelamiento”. Las políticas neoliberales y la crisis de fin de siglo a la que condujeron “azotaron a la sociedad argentina. En ese marco, el colectivo inmigrante fue construido como uno de los responsables, como enemigo interno en el sentido schmittiano del término, que opera reactualizando la legitimidad de la violencia en manos estatales”." 
  • Los dirigentes del PTS afirman que la agresión se produjo cuando la ruta ya había sido liberada y que los disparos se dirigieron hacia la carpa en la que acampaban. Según el diputado nacional Nicolás del Caño, quien recibió siete balazos de goma en el cuerpo, fueron heridos más de 50 trabajadores, trece fueron internados en hospitales y dos deberán ser sometidos a cirugía.



EL PAIS › EL CODIGO Y LOS “ACCIDENTES DE TRANSITO”, DE ARRUGA A LA PANAMERICANA


SUBNOTAS



Don Quijote contra Videla


La investigación sobre Arruga no cierra como un simple accidente de tránsito. La estigmatización de los varones jóvenes de los barrios pobres y los inmigrantes se reforzaría si los medios de comunicación decidieran sobre la libertad de los acusados de cometer un delito, en función de la imprecisa conmoción social, y policías y jueces pudieran expulsar a extranjeros. Demagogia punitiva con fines electorales, sin efecto sobre la seguridad. La violenta represión en la Panamericana.





Por Horacio Verbitsky


La declaración del estudiante cuyo automóvil atropelló en la madrugada del 31 de enero de 2009 al adolescente Luciano Arruga abrió un espacio de investigación significativo. Los detalles han quedado cubiertos por el secreto del sumario, pero lo poco que ha trascendido basta para poner en duda la hipótesis de un mero accidente de tránsito y remite a los antecedentes más sórdidos del caso. Se remontan al 22 de septiembre de 2008, cuando Arruga fue detenido y torturado en el destacamento policial de Lomas del Mirador, donde bajo amenaza de muerte lo conminaron a robar para los policías. Luciano se negó y cuatro meses después cruzó la vía rápida de la Avenida General Paz por un lugar que nadie de la zona utilizaría sin una desesperada urgencia, habiendo un paso peatonal disponible. El Destacamento y la casa de Arruga están a unas quince cuadras del sitio de su desdicha. El oficial Julio Diego Torales está detenido por aquellos hechos de 2008, que la Justicia calificó como “severidades”. Las audiencias orales del debate deben comenzar el 23 de marzo de 2015.

El cuerpo fue identificado el viernes 17. La familia reiteró las denuncias que venía haciendo desde su desaparición: Luciano fue discriminado por ser joven y pobre. Las afirmaciones en la conferencia de prensa realizada en el CELS para anunciar el hallazgo se convirtieron en trending topic mundial de Twitter y una expresión utilizada allí se viralizó en pocas horas: si en vez de tratarse de un pibe de Lomas del Mirador hubiera desaparecido un chico de clase media en Palermo Rúcula, la conmoción social hubiera sido enorme y no hubieran pasado casi seis años sin noticias. Esa misma noche, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, expresó en un comunicado de su vocero y jefe de campaña. Jorge Telerman, la solidaridad oficial con los familiares por “los dolorosos episodios sucedidos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires” (sic). El ministro de Justicia, alcaide mayor penitenciario Ricardo Blas Casal, completó la obra: “No tenía documentos y tal vez no se registraron sus huellas en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en el hospital público en el que estuvo. Es un tema más hospitalario que otra cosa”. Ambos lados de la avenida están en esa jurisdicción. Pero Luciano venía corriendo desde el lado provincial, donde vivía y donde la policía lo había condenado a muerte, y además estaba descalzo. La insistencia por ubicar los hechos en la Capital Federal no es sólo una mezquindad. También evidencia que la solución del enigma está al otro lado del linde. El encubrimiento no es nuevo. En 2011, el terreno donde se presumía que podía estar enterrado Luciano debía ser scaneado con el único geo-radar que por entonces existía en el país, antes de que una obra en acelerada construcción lo impidiera. En ese momento, Casal avaló una denuncia extravagante, según la cual el testigo desaparecido Jorge Julio López estaba enterrado en el vasto Parque Pereyra Iraola, hacia donde se derivó el scanner australiano, mientras la Justicia se negaba a detener la obra. La Cámpora se solidarizó con los familiares y amigos de Luciano y exigió que continúe la investigación. “Sabemos que hay sectores enquistados en las fuerzas de seguridad, legitimados por una Justicia que habilita una y otra vez la persecución a los sectores humildes y a los jóvenes”, declaró.

La conmoción social

Apenas cuatro días después del hallazgo del cuerpo, la presidente CFK usó algunos de estos mismos vocablos en un contexto muy distinto. Al anunciar el proyecto de reforma del Código Procesal Penal, dijo que “para terminar con esta puerta giratoria se deberá tener en cuenta la naturaleza y circunstancia del hecho; la conmoción social que haya generado. Cuando hay un hecho que produce conmoción social no solamente importa si la pena es grave o no, sino también que la sociedad se sienta protegida y segura”. Es decir que la norma general de la libertad durante el proceso podría alterarse incluso ante hechos menores si TN, C5N o Infobae presionaran lo suficiente en perjuicio de cualquier infeliz. El miércoles 22, esas palabras resonaron con consternación entre quienes participaban en la denominada Marcha de la Gorra, convocada por la Campaña contra la Violencia Institucional, en defensa del derecho a la vida, contra el gatillo fácil y la estigmatización. La marcha fue de la Capital a La Plata, de una jefatura policial a otra. Ambas fuerzas duplicaron su tasa de letalidad en enfrentamientos armados, desde que las brigadas de Robos y Hurtos de la Federal, con sus buchones y sus autos sin identificación, reaparecieron en el sur de la Capital y el gobernador Daniel Scioli comenzó a contabilizar como presuntos logros de su gestión la cantidad de “delincuentes abatidos”. A este ritmo, 2014 será el año con mayor cantidad de víctimas de la violencia institucional desde que Néstor Kirchner asumió la presidencia en 2003. Un diputado del Frente para la Victoria que se acercaba a la cabecera de la marcha de la gorra, escuchó el diálogo irónico entre dos policías de custodia que no lo reconocieron.

–Estos no nos aguantan dos sopapos –dijo uno.

–Si sacamos el arma salen corriendo –completó su compañero.

“No queremos mano dura, no queremos represión. Queremos para los pibes, trabajo y educación”, cantaban los manifestantes, que depositaron frente al Departamento de la Avenida Belgrano una gorra gigante de utilería y arrojaron sobre ella centenares de gorras con la consigna “Ni un pibe menos”. Como escribió el abogado mendocino Alfredo Guevara (h), de la Asociación Xumek, para la Promoción y Protección de los Derechos Humanos: “¿La prisión preventiva sujeta a la ‘conmoción social’? ¿Los medios concentrados que expanden la política de seguridad del neoliberalismo hegemónico y la lógica bélica de enemigos que no tienen derechos, la criminología mediática definiendo la vida y libertad de las personas? ¿Para qué luchamos por democratizar la palabra a través de la ley de medios, para terminar otorgándoles el poder sobre la libertad de las personas?”. No es una contradicción menor.

Don Quijote contra Videla

La repercusión social de algunos delitos como motivo para abandonar el principio de la libertad durante el proceso fue introducida en el Código Procesal Penal por el dictador Jorge Videla. En el Boletín Oficial del 6 de mayo de 1976 figura su decreto, con la denominación de Ley 21.306, en cuyos considerandos se describe al régimen anterior como “innecesariamente liberal” ya que brindaba a muchos procesados por hechos graves “un privilegio al que no son acreedores”, es decir la libertad. El artículo 380 del Código dispuso entonces que “no se concederá la excarcelación cuando por la índole del delito y de las circunstancias que lo han acompañado o por la personalidad del imputado fuere inconveniente la concesión del beneficio en razón de su peligrosidad o por la gravedad y repercusión social del hecho”. Según el maestro Roberto Bergalli, “las reformas introducidas en épocas de facto”, con el “concepto de peligrosidad reflejada en el delito o a la repercusión social de éste, llevaron a extremos de gran rigidez y facilitaron un empleo represivo del proceso penal”. En febrero de 1984, la Ley 23.050, enviada por el presidente Raúl Alfonsín, derogó esa restricción a la libertad. Además, fijó en dos años el límite temporal máximo de la prisión preventiva, cuyo cumplimiento ha sido apenas indicativo.

El proyecto que la semana pasada ingresó al Senado dice en su artículo 185 que “corresponde el dictado de la prisión preventiva en función de la gravedad de las circunstancias, naturaleza, conmoción social del hecho y de las condiciones del imputado, que sirvan para decidir los criterios de peligro de fuga o entorpecimiento del proceso previstos en este Código”. Así se intenta condicionar la jurisprudencia actual, basada en los tratados internacionales de rango constitucional, según la cual no hay otra razón para privar a una persona de la libertad que el riesgo de que obstaculice la investigación o se escape. La cláusula parece el retrato hablado del célebre motochorro, personificación del enemigo que acecha a la sociedad decente. El no menos célebre señor Magnetto nunca hubiera imaginado que el gobierno lo investiría de semejante poder.

El mismo año de la primera condena a Videla, la concepción que reflejó el Código del ex dictador fue bautizada por el profesor alemán Günther Jakobs como Derecho Penal del Enemigo, es decir, una categoría especial de personas despojada de los derechos y garantías que asisten al resto de los ciudadanos. Pero su existencia es muy anterior a esta definición. Suele mencionarse como el primer ejemplo en lengua española al encuentro de Don Quijote con un grupo de delincuentes. Todos estaban atados pero uno “traía una cadena al pie, tan grande, que se la liaba por todo el cuerpo, y dos argollas a la garganta, la una en la cadena y la otra de las que llaman guardaamigo o pie de amigo, de la cual descendían dos hierros que llegaban a la cintura, en los cuales se asían dos esposas, donde llevaba las manos, cerradas con un grueso candado, de manera que ni con las manos podía llegar a la boca ni podía bajar la cabeza a llegar a las manos”. Cuando Don Quijote preguntó por esa diferencia, el guarda le explicó que ese Ginés de Pasamonte “tenía solo más delitos que todos los otros juntos y que era tan atrevido y tan grande bellaco, que, aunque le llevaban de aquella manera, no iban seguros dél”. Lanza en ristre, Don Quijote liberó a todos. Esto es algo que con alta probabilidad hará la Corte Suprema de Justicia con quienes sean víctimas de la propuesta reforma, si antes no la detiene el Congreso. De lo contrario, el caso llegará al Sistema Interamericano de Derechos Humanos, donde se establecerá la responsabilidad del Estado Nacional por apartarse de la Convención Americana de Derechos Humanos. Seis meses después de la desaparición de Luciano Arruga, la Comisión Interamericana emitió su Informe 86/09 en una causa presentada por los banqueros uruguayos Dante, José y Jorge Peirano Basso, detenidos por la quiebra fraudulenta del Banco Velox, a quienes se les negó la excarcelación durante el proceso “en virtud de la ‘alarma social’ provocada por el colapso del sistema bancario uruguayo”. La CIDH sostuvo que se trata de “percepciones sociales que, además de indemostrables, son absolutamente ilegítimas a los fines de determinar la licitud de una prisión preventiva”. Estas percepciones sociales cambian según las épocas. Brujas en una época, guerrilleros, narcotraficantes o terroristas en otras, pibes chorros o inmigrantes aquí y ahora, son estereotipos en cuya represión se admite la violación de derechos elementales. La Comisión Interamericana dispuso que la ley no podrá disponer un tratamiento especial para algún tipo de delito “sin base en criterios objetivos y legítimos de discriminación, por la sola circunstancia de responder a estándares como ‘alarma social’, ‘repercusión social’, ‘peligrosidad’ o algún otro”, que “desvirtúan la naturaleza cautelar de la prisión preventiva al convertirla en una verdadera pena anticipada”. El único pobre consuelo es que si la instrucción de las causas se abrevia a un año, el perjuicio será más acotado en el tiempo. Un horror, pero más breve.

Puertas cerradas

La idea de la puerta giratoria también choca contra la realidad de los hechos. La cantidad de personas privadas de su libertad supera las 65.000, el número más alto de la historia argentina. Más de la mitad lo están en cárceles y comisarías de la provincia de Buenos Aires, que no tiene más que el 38,95 por ciento de los habitantes del país. Nueve de cada diez de ellos son seleccionados entre los sectores más vulnerados de la sociedad. Durante una audiencia convocada por la Corte Suprema de Justicia hace diez años, el entonces ministro de Justicia bonaerense Eduardo Di Rocco reconoció que nueve de cada diez no habían sido condenados y que el 29 por ciento de los procesos, de cuatro años de duración en promedio, terminan en absolución. Con los procesos abreviados de la gestión Scioli disminuyó a la mitad la cantidad de presos sin condena, pero creció en la misma proporción la de condenados sin juicio. Otro punto inadmisible del proyecto oficial es aquel que permitiría la expulsión de extranjeros. Por supuesto que aun así sería suave en comparación con lo que sucede en Europa, donde miles de migrantes cuyo único delito es no quedarse en su país de origen mueren en el intento de penetrar la fortaleza y otros tantos padecen condiciones vergonzosas en auténticos campos de concentración, como denuncia el movimiento “Justicia para los nuevos desaparecidos”, en el que milita el ex cónsul italiano en Buenos Aires, Enrico Calamai, condecorado por el gobierno argentino por su valentía que permitió salvar muchas vidas en aquellos años. Hoy culmina en toda Europa el operativo Mos Maiorum (latinajo por “Las costumbres de nuestros mayores”) que implicó la detención masiva de inmigrantes sin papeles y su expulsión en 40 horas sin tiempo de apelar. Pero la única comparación válida es con la ley de migraciones vigente, promulgada en 2004 y reglamentada en 2010, que es ejemplo en el mundo, aunque estricta con relación a las personas sometidas a un proceso penal. Por su artículo 29 nadie puede ser expulsado sin una condena o un procesamiento firme, una vez que la autoridad migratoria constató la situación irregular, a diferencia de lo que ocurría durante la dictadura, cuando la migración no era considerada un derecho humano sino un problema de seguridad nacional. Ahora se habla de inseguridad, aunque el sustrato no varía. Pero mientras la ley de Migraciones pone límites a la permanencia de extranjeros condenados o procesados por delitos graves o con penas a más de tres años de prisión, el nuevo Código Procesal enfoca a quienes haya cometido delitos cuyas penas mínimas no lleguen a tres años. Si son detenidos en el momento de cometerlo, la expulsión se aplica cualesquiera sean el delito y la pena.

El enemigo interno

La “atribulada técnica legislativa” (Gustavo Arballo dixit) requerirá muchas lecturas del artículo 35 del nuevo Código sobre “extranjeros en situación irregular”. Esta definición ambigua, para una situación de hecho, contradice la jurisprudencia de la Cámara Federal de Paraná, que en la causa Dai Jianqing, de 2011, aplicó el concepto “Ningún ser humano es ilegal”. La situación irregular no puede presumirse, siempre alguna autoridad debe declararla. Por el artículo 61 de la ley de migraciones, constatada la irregularidad la autoridad migratoria debe intimar al migrante a que regularice su situación. Si no lo hace puede declarar ilegal su permanencia y el acto administrativo de expulsión debe ser confirmado por un juez, ante el cual el migrante puede discutir la validez y la razonabilidad de la decisión de expulsarlo. En el caso del nuevo Código no se explica si la declaración de irregularidad sigue correspondiendo a la Dirección de Migraciones, a la justicia o a la policía, cuyos poderes de cualquier modo se expanden gracias a esa imprecisión. La suspensión del juicio a prueba está pensada para casos menores, en los que se ofrece a la persona la posibilidad de optar por tareas comunitarias, como alternativa al proceso y la pena. En cambio para los migrantes la opción no es un beneficio sino un incentivo para que elijan la expulsión en cuanto la policía los detiene. Si se baja de la abstracción a la tierra (o mejor, a la falta de tierra y al difícil acceso a la vivienda) es fácil imaginar que se aplicará a los migrantes que participan en tomas y ocupaciones. Hace dos años, en un informe de la Organización Internacional para las Migraciones, las especialistas Marta Monclús Masó y María Bernarda García alertaron sobre las prácticas e intervenciones discriminatorias “si la agencia policial oficia como vía de acceso al sistema penal, y es una institución que se caracteriza por presentar importantes niveles de discrecionalidad”. El prejuicio social que indica que los inmigrantes presentan niveles de criminalidad más altos que los nativos puede redundar “en una mayor exposición a ser detenidos o encarcelados”. Como en una profecía autocumplida, “la sospecha inicial que los acusa de la comisión de una mayor cantidad de delitos, se traduce en una permanente vigilancia que aumenta los niveles de detención y encarcelamiento”. Las políticas neoliberales y la crisis de fin de siglo a la que condujeron “azotaron a la sociedad argentina. En ese marco, el colectivo inmigrante fue construido como uno de los responsables, como enemigo interno en el sentido schmittiano del término, que opera reactualizando la legitimidad de la violencia en manos estatales”. Las autoras también reproducen una serie de artículos de publicaciones policiales de circulación interna, como la revista Policía y Criminalistica, que en una edición de 1997 afirmó que las villas de emergencia “son habitadas por personas procedentes del interior del país y ciudadanos indocumentados de países vecinos, cuya presencia preocupa y altera la seguridad de esos barrios, que se sienten afectados por los delitos”. Según el especialista del CELS Diego Morales, esta propuesta de reforma “introduce un nuevo modo de control migratorio, que captura a los que pasen por las puertas del sistema policial/penal. Hay una nueva idea de sospecha que requiere herramientas distintas a las previstas en la norma migratoria”, que se modifica aunque no se derogue.

Goma y goma

La semana pasada la Gendarmería volvió a despejar de cualquier modo la ruta Panamericana, durante una protesta de los trabajadores de la autopartista estadounidense Lear. Las fotos de la publicación electrónica Izquierda Diario no dejan lugar a dudas acerca de la violación de los “Criterios Mínimos sobre Actuación de los Cuerpos Policiales y las Fuerzas de Seguridad en Manifestaciones Públicas”, cuya vigencia ratificó en un comunicado el Ministerio de Seguridad hace un mes. El 10º de los criterios dice que el uso de postas de goma está permitido únicamente con fines defensivos en caso de peligro para algún miembro de las instituciones de seguridad u otras personas y nunca como medio para dispersar una manifestación. Además los protocolos de las distintas fuerzas establecen que esas municiones sólo deben dirigirse de la cintura hacia abajo. Los dirigentes del PTS afirman que la agresión se produjo cuando la ruta ya había sido liberada y que los disparos se dirigieron hacia la carpa en la que acampaban. Según el diputado nacional Nicolás del Caño, quien recibió siete balazos de goma en el cuerpo, fueron heridos más de 50 trabajadores, trece fueron internados en hospitales y dos deberán ser sometidos a cirugía. Luego del episodio del gendarme volador se abrió una negociación entre el gobierno y los sindicalistas y partidos de izquierda, que fracasó cuando Lear y el sindicato mecánico, SMATA, se opusieron a la reincorporación de cuarenta trabajadores despedidos. Esta es una línea clásica de las empresas estadounidenses. En 2006, Ford se negó a reincorporar al delegado Guillermo Carrera, pesar de un pedido personal del entonces presidente Kirchner. Dirigir las armas contra quienes siguen reclamando es una respuesta tan cobarde como peligrosa.





LA ESMA, SUCURSAL PARIS / LA CONEXIÓN FRANCESA Por Alejandra Dandan y Victoria Ginzberg






EL PAIS › NOTA DE TAPA


La ESMA, sucursal Paris

Por Alejandra Dandan y Victoria Ginzberg

Documentos desclasificados de la Cancillería revelan que Astiz tuvo compañía calificada en Francia. Otros integrantes de la patota de la ESMA estuvieron nombrados en el Ministerio de Relaciones Exteriores y hasta en el Centro Piloto de París, incluidos los secuestradores de las monjas francesas.




EL PAIS › PAGINA/12 TUVO ACCESO A LOS DOCUMENTOS SECRETOS DE LA CANCILLERIA DURANTE LA DICTADURA MILITAR


SUBNOTAS





La conexión francesa


La Armada dominaba las relaciones exteriores y transformó las embajadas en centros de propaganda. Esta semana, los archivos se publican en la página web oficial y se podrán seguir historias como la del Centro Piloto de París, donde destinaron a los asesinos de las monjas francesas.


 Por Alejandra Dandan
y Victoria Ginzberg



Durante la última dictadura, los represores bautizaron como “campaña antiargentina” a los reclamos de justicia y pedidos sobre el destino de los desaparecidos. El rol de la Cancillería en el terrorismo de Estado fue el de intentar contrarrestar las denuncias que se hacían fuera del país sobre las violaciones a los derechos humanos. “La misión impuesta se podrá llevar a cabo con la colaboración, dedicación y eficiencia que pongan las Representaciones destinadas en el exterior, sobre quienes recae el mayor peso del esfuerzo”, dice un documento hasta ahora secreto. Allí también se especifican las “tareas” que debían cumplir los embajadores y otros funcionarios diplomáticos. Entre ellas, la de contactar periodistas para “transmitir informaciones favorables” y la de promover visitas de “personas importantes”. “Los términos que se deben emplear cuando se haga referencia a la subversión, deberá ser bandas terroristas, sin mencionar subversión marxista u otros términos que llevan a confusión en el exterior”, se afirma en la Directiva Número 1 de Difusión al Exterior, sellada el 15 de agosto de 1977. Este es uno de los 5832 documentos que fueron desclasificados por el Ministerio de Relaciones Exteriores y que a partir de hoy están disponibles para todo el mundo a través de la página web del organismo. Con este archivo es posible comprobar que gran parte de la patota de la ESMA fue nombrada en Cancillería y que algunos de sus integrantes fueron descubiertos por las autoridades francesas. Un documento informa que, en 1979, París pidió las credenciales diplomáticas del teniente Enrique “Cobra” Yon, que estaba involucrado en el secuestro de las monjas francesas y revistaba en el Centro Piloto de París, el organismo que fue el puntal de esta estrategia de los militares que encarnó la Marina.

El 26 de julio de 1977 el Boletín Oficial publicó el decreto 1987 del Poder Ejecutivo Nacional para crear la dirección de prensa y difusión de la Cancillería, de la que iba a depender el denominado Centro Piloto de París. Ese documento clasificado como “público” aparece acompañado un mes más tarde, el 15 de agosto de 1977, de la Directiva Número 1 de Difusión al Exterior, que fue calificada como “secreta” y estaba destinada a reglamentar el trabajo de contrapropaganda de las embajadas de Europa occidental y Estados Unidos. La copia desclasificada fue encontrada en la embajada argentina en Bonn. No hay constancias de que los papeles hayan sido incorporados hasta ahora en las causas judiciales de la ESMA.

“Señor Embajador: Tengo el honor de dirigirme a VE en cumplimiento de una orden de SE el señor Canciller, con el objeto de elevar la Directiva Nº 1 de Difusión al Exterior que determina los modos de acción que deberá implementar esa representación diplomática a efectos de contrarrestar la campaña de desprestigio que ciertos medios de prensa extranjeros desarrollan en contra de las autoridades nacionales.” El documento está firmado por Roberto Pérez Froio, capitán de fragata IM director general de Prensa y Difusión y está dirigido al entonces señor embajador en Alemania Federal Enrique JL Ruiz Guiñazú.

Otro de los papeles se refiere a una “cuenta especial” (la número 459) que poseía la Cancillería y que tuvo un movimiento singular durante la dictadura. En 1976 recibió en concepto de gastos reservados menos de veinte mil dólares, pero al año siguiente más de 832 mil. En 1978, año del mundial de fútbol, cuando una de las principales preocupaciones de los represores era la “campaña antiargentina” en el exterior, la cifra depositada alcanzó los dos millones y medio de dólares. El monto se mantuvo los dos años siguientes y se redujo a la mitad en 1981. Las copias de esta documentación fueron ubicadas como anexos del legajo diplomático de la funcionaria Elena Holmberg, asesinada por los marinos en lo que se supone una interna con el Ejército.

Elisa Tokar declaró ante la Justicia: “Un día de mayo de 1978 me dicen: ‘Bueno, vamos a Relaciones Exteriores’. Yo no tenía ropa adecuada, pero fui vestida con la ropa que tenía y me presentan ahí al capitán Pérez Froio, que era el responsable de la Secretaría de Prensa y Difusión. Una de mis sorpresas fue que el jefe de Difusión era Francis Whamond, que era mi torturador. Después me muestran otras oficinas. Ahí veo al teniente (Hugo) Damario, que es otro de los personajes que se presentó el 21 de septiembre o 22 en mi secuestro como Jirafa. Y el teniente (Alejandro) Spinelli, que estaba, digamos, en Cancillería. La Secretaría de Prensa y Difusión estaba en el Palacio San Martín y donde estaba asignada la oficina de Prensa era un sótano, debajo del sótano había como otro pequeño sótano donde ahí estaba el teniente Spinelli, le decían Felipe”.

Estos nombramientos, que fueron calificados como “secretos”, están reflejados en los documentos desclasificados. Con fecha 16 de marzo de 1979, la Dirección de Personal resuelve “establecer que Enrique Yon prestó servicios en este ministerio desde el 22 de enero de 1978 al 17 de enero de 1979 con asignación de funciones en el centro de Difusión Argentina en París”. El 17 de abril de 1979 la misma oficina pone fin a las funciones de Hugo Damario y designa “con efectividad el 22 de marzo de 1979 jefe del Departamento y Difusión al ‘Sr. teniente de Navío D. Juan Carlos Rolón’” (otro de los conocidos represores de la ESMA).

Lo cierto es que gran parte de los represores de la ESMA pasaron a revistas en la Cancillería, ya sea a través del Centro Piloto de París, en representaciones extranjeras como agregados navales o en la misma estructura del ministerio. El vicealmirante Oscar Montes, que fue canciller entre el 30 de mayo de 1977 y el 30 de octubre de 1978, había comandado en 1976 el grupo de tareas 332 de la ESMA. Los marinos Walter Allara, que fue subsecretario de Relaciones Exteriores, Hugo Damario, que estuvo en la Dirección de Prensa, Alberto Eduardo González, que estuvo en prensa del ministerio y de la agregaduría naval de Gran Bretaña y Holanda, Francis Whamond y Juan Carlos Rolón, que también estuvieron en prensa, formaron parte de la patota de la Marina en la ESMA. Además está el caso ya mencionado de Yon, que fue nombrado en París y detectado por Francia como uno de los participantes del secuestro de las monjas. Alfredo Astiz, a quien los exiliados lo identificaron en Francia, fue también agregado naval en Sudáfrica.

Los documentos que ahora son públicos permiten ligar formalmente al Centro Piloto de París con la estructura de la Cancillería. Como señala la historiadora Marina Franco, autora de El exilio, argentinos en Francia durante la dictadura, ese organismo cumplía por un lado la función de coordinar los esfuerzos contra la llamada campaña antiargentina en Europa, pero también fue el lugar desde el que se buscó espiar y controlar a los exiliados y desde el que se buscó apuntalar el proyecto político de Massera. Así, en conjunto, en los papeles se observa el tránsito de los marinos desde los sótanos de la ESMA a la estructura burocrática del Estado represivo y el rol que tuvo el ministerio durante el terrorismo de Estado: contrarrestar y desprestigiar las denuncias sobre las violaciones a los derechos humanos que se estaban cometiendo en el país. A pesar de los esfuerzos, gracias a la perseverancia de los organismos de derechos humanos, no lo consiguieron.



Instrucciones para contrarrestar “la campaña antiargentina en el exterior”.



Rolón como director de prensa de la Cancillería.




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sábado, 25 de octubre de 2014

TV PUBLICA: LOS TRABAJADORES DE PRENSA VAN AL PARO (AW)






TV PÚBLICA 
Jueves, 23 de Octubre de 2014 16:40

Los trabajadores de prensa van al paro

(AW) Inician un plan de lucha para repudiar y denunciar una serie de graves situaciones, que se viven tanto dentro del Noticiero como en otros ámbitos del canal estatal.


La Gerencia de Noticias de la TV Pública, a cargo Carlos Figueroa y Víctor Taricco, dedica sus principales esfuerzos diarios a intentar debilitar, atacar y perseguir política y laboralmente a los trabajadores y a sus representantes gremiales, a la vez que utiliza los recursos informativos del Noticiero y distorsiona sus contenidos para ponerlos al servicio de fines político-partidarios, en un abierto desconocimiento y violación del marco establecido por la Ley de Medios a la que deberían subordinarse y respetar.


En el más grave de estos episodios, el subgerente Víctor Taricco, un personaje nefasto ya oportunamente declarado persona no grata por los trabajadores del Noticiero a raíz del hostigamiento y acoso laboral al que sometió cobardemente a varias compañeras, se ocupó ahora de utilizar información de índole personal y privada de delegados y trabajadores y suministrársela a terceros anónimos a través de la web, con el objetivo de desprestigiar públicamente a los trabajadores y a sus representantes. Una actitud deleznable e inadmisible, de la que hay sobradas pruebas documentales, más propia de un buchón policial o un oscuro agente de inteligencia que de un funcionario público que debe responder por sus acciones y mantener una línea ética en la relación con el personal a su cargo.


La persecución y el permanente hostigamiento laboral se concentran además en varios compañeros por el sólo hecho de su participación en las acciones colectivas del conjunto de los trabajadores. A estos periodistas se los margina de ciertas coberturas, se los congela sin asignarles tareas acordes con sus cargos, o se les impiden cambios de horarios previamente acordados, al mismo tiempo que se manipulan concursos públicos para proscribir a otros y evitar su promoción, quizás con el objetivo de despejar el camino para premiar a compinches políticos con su ingreso al Noticiero.



En cuanto a los contenidos, la gerencia de Figueroa y Taricco se ha caracterizado desde su llegada por el silenciamiento sistemático de voces de la política, del ámbito sindical o de los movimientos sociales a los que consideran “opositores” simplemente por no coincidir con los lineamientos del gobierno. En este sentido, han llegado al extremo de excluir a entrevistados cercanos al oficialismo por el sólo hecho de expresar opiniones diferentes, como ocurrió cuando la legislatura porteña votó el traspaso de Ciudad a Nación de la ex ESMA y otros antiguos centros clandestinos de detención, oportunidad en la que los legisladores Gabriela Cerruti y Pablo Ferreyra votaron en contra y fueron por esto mismo excluidos por orden de la Gerencia de la nota que salió al aire.



También han dado órdenes de no cubrir, o de cubrir y editar de manera sesgada y parcial, notas de gran repercusión e interés público, en base al supuesto de que estas “perjudican” al gobierno nacional, a sus integrantes o intereses coyunturales, como las protestas sindicales en Lear, Gestamp y Donnelley, notas vinculadas a la comunidad Qom, o una reciente protesta reclamando mejoras en planes sociales en Chaco que terminó en represión (febrero de 2014). La “democratización de la palabra” de Figueroa y Taricco también prohibió, entre otras cosas, toda mención al escándalo por la reventa de entradas en el Mundial de Brasil para proteger a la AFA, socia del Gobierno en Fútbol para Todos. Todas estas cuestiones han sido oportunamente advertidas y reclamadas desde hace más de 8 meses a la Gerencia de Noticias sin que se produjera ninguna modificación de esta actitud deliberada de manipulación política y tergiversación de la información pública.



No se trata, lamentablemente, de hechos que se restrinjan al ámbito de la Gerencia de Noticias.
En sintonía con estas maniobras macartistas, antisindicales y persecutorias de los trabajadores, el directorio de Radio y Televisión encabezado por Tristán Bauer despidió a 50 músicos que integran la Orquesta de la RTA. Músicos a los que durante 9 años se mantuvo “oficialmente” en negro. En concordancia con los despidos, la Gerencia de Noticias censuró toda cobertura y difusión de las acciones de protesta emprendidas por los compañeros músicos despedidos en defensa de sus puestos de trabajo.




Por todas estas sobradas y justificadas razones, los trabajadores de prensa del Noticiero de la Televisión Pública decimos:

Consideramos inadmisibles las operaciones de persecución política, gremial y laboral emprendidas por la Gerencia de Noticias contra los trabajadores y nos negamos a compartir un mismo espacio de trabajo con Víctor Taricco, acosador de compañeras y buchón de periodistas.

Repudiamos enérgicamente los 50 despidos de los compañeros de la Orquesta Estable de RTA y reclamamos su inmediata re-incorporación y correcto encuadramiento laboral.

Emprendemos un plan de lucha para hacer públicas estas situaciones, reclamar el cese del hostigamiento contra los trabajadores de la Televisión Pública así como el fin de la manipulación política de los contenidos del Noticiero que en su condición de servicio público tiene la obligación de ser manifiestamente pluralista y democrático.

Trabajadores de prensa de la TV Pública - UTPBA






http://www.agenciawalsh.org/


http://colectivodeprensa.blogspot.com.ar/

viernes, 24 de octubre de 2014

CELS: GRAVE REPRESIÓN A TRABAJADORES POR PARTE DE LA GENDARMERÍA NACIONAL


Reproducimos el texto completo difundido hoy por el CELS a través de su sitio web 
Viernes 24 de octubre de 2014 | 17:56

CELS: grave represión a trabajadores por parte de la Gendarmería Nacional



El Centro de Estudios Legales y Sociales, presidido por Horacio Verbitsky, publicó hoy un comunicado en el que denuncia la represión de ayer por parte del gobierno, a través de la Gendarmería Nacional, a los trabajadores de Lear en la Panamericana.


Grave represión a trabajadores por parte de la Gendarmería Nacional


Ayer, la Gendarmería Nacional reprimió a trabajadores de la empresa Lear que ocupaban algunos carriles de la Panamericana en protesta por los cuarenta obreros despedidos que no fueron reincorporados.” Así comienza el comunicado del Centro de Estudios Legales y Sociales, que reproducimos.

Durante el operativo los efectivos dispararon con balas de goma hacia el cuerpo de los manifestantes. Este accionar, prohibido por las normativas del Ministerio de Seguridad de la Nación, ocasionó alrededor de cincuenta heridos, algunos de ellos permanecen internados con heridas graves.

El conflicto entre los trabajadores despedidos, la empresa Lear y el sindicato SMATA comenzó hace cinco meses. En julio pasado, la Policía Bonaerense, la Policía Federal y la Gendarmería reprimieron protestas que cortaban distintas vías de circulación. Estos operativos incluyeron graves irregularidades que culminaron con el desplazamiento de Roberto Galeano del Ministerio de Seguridad de la Nación.

En las semanas siguientes, se habilitaron canales de negociación política para dar solución al conflicto laboral, con la intervención del Ministerio de Trabajo y otras instancias del Poder Ejecutivo.

La intervención estatal de ayer, en lugar de agotar las instancias administrativas y judiciales pendientes y fortalecer las gestiones políticas del conflicto laboral, insistió con respuestas violentas y con un uso abusivo de la fuerza que resultó incluso más lesivo para la integridad de los participantes de la protesta que los operativos anteriores.







http://www.laizquierdadiario.com/