martes, 24 de marzo de 2015

"MILANI ME TORTURÓ EN LAS SALAS DEL JUZGADO FEDERAL"





Lunes 23 de Marzo del 2015
Locales | A 39 años del Golpe

“Milani me torturó en las salas del Juzgado Federal”

Lo dijo en Radio Fénix, Alfredo Olivera, ex preso político y principal denunciante del general Cesar Milani, jefe del Ejército Argentino como partícipe de la época nefasta del país. Recordó su detención y la época cruenta que le tocó vivir.



“Son jornadas nefastas para nosotros. Yo la vivi en mi el barrio Ferroviario donde vivía y el 24 de marzo significó el terror para todo el barrio. Hubo mucha gente detenida ese día. Recuerdo que las monjas del Divino Maestro, llamaron y tratamos de reflejar el terror que vivimos como barrio”, recordó sobre el 24 de marzo de 1976, día en que se produjo el Golpe de Estado.

El ex preso político de la dictadura militar hizo una reflexión al aire de Radio Fénix en el marco de la conmemoración de la época sangrienta. “Todas las personas que no estábamos de acuerdo con las políticas de Estados Unidos, entrabamos a ser enemigos”, comentó.

“Desde ese momento, todos los que pensaban distinto eran peligrosos para la política de seguridad nacional de Estados Unidos que no quería que una nueva Cuba se posicionara en los lugares que ellos consideraban dominados”, expresó.

“La tortura fue indiscriminada”, sostuvo, acentuando en el rotulo de comunistas con el que eran tildados por las fuerzas armadas. Olivera fue detenido antes del golpe junto a su padre. “Durante diez días me tuvieron interrogando, golpeándome, torturándome en la cárcel y el 24 Milani me llevó a declarar”.

“Alli, en la misma sala del Juzgado, me acusaron de guerrillero”, afirmó. Luego lo derivaron la cárcel de La plata, donde “todos vivíamos con una Espada de Damoples en nuestras cabezas. Nos sacaban de noche a celdas de castigo y casi me matan”.

“Si conversábamos, si hablábamos bajo con los compañeros, creían que estábamos tramando algo y por la noche nos sacaban a los calabozos”, graficó. “Los compañeros de La Plata quedaban en libertad y cuando salían los mataban”, aseguró.

Olivera fue detenido el 14 de marzo de 1977, luego que el 12 de ese mismo mes y año lo detuvieron a su padre. Tenía 21 años cuando fue detenido por el entonces oficial de inteligencia Cesar Milani que tenía alrededor de 23 años.

“El servicio de inteligencia fue preparado en las escuelas para las Americas, donde se convirtieron en instructores del resto de la fuerza. Instruyeron de cómo eran las técnicas de interrogatorio. Entonces Milani no era con sus 23 años, un desinformado”, expuso.

Acusó que Milani lo “apremió en el Juzgado Federal. No era lo mismo que cualquier otro oficial que no supiese nada. Es el que llevó adelante la represión y el genocidio en nuestro país y en todos los países”.“Lo que pasó en Argentina no solo paso en Argentina sino en Bolivia, Uruguay y Chile”, aclaró.

“No tengo ninguna duda de mi denuncia que fue en el 1979. En la sala del juzgado, el secretario del juez federal Roberto Catalan, Armati, me tomo la declaración y ahí estuvo Milani, agrediéndome, insultándome y cosas asi”, recordó.

Comentó que Armati le preguntó cómo se llamaba y él le respondió “Milani”. Cuando lo fue a denunciar, lo hizo contra el por entonces teniente Milani, hoy general del cuerpo del Ejército Argentino. “Era como un oficial nazi, alto y rubio”, expuso sobre sus recuerdos.

Recordó también que cuando fue el allanamiento en su casa, “la imagen la grabé yo, mis hermanos y mi madre”. Sobre la indiferencia de los militantes de causas sociales y de DD.HH a nivel nacional respecto de su denuncia, Olivera dijo que “me molesta. Repudio y rechazo esa actitud. Creo que Cristina no está actuando en este caso como una mujer que analice la política interior y exterior como corresponde”. “Si ella analizara eso, sabría que si Milani es un oficial del servicio de inteligencia, no puedo ponerlo como jefe del Ejército, como un principio elemental”.

“Yo no sabía que este hombre venia ascendiendo e inclusivo el CELS aprobó los pliegos. Cuando me entero que en el Nunca Más, publicado, una vez ya tengo los testimonios y tengo que dar otra consideración a ese tema”, fustigó.

A su entender, “el Gobierno comenzó a analizar la interna con la oposición que cuando pide que renuncie un funcionario, lo atornillan, pero está pagando un costo político muy grande”.El juez federal de La Rioja, entendió es quien debe decidir sobre el sobreseimiento de Milani o la imputación. “Es una tremenda decisión la de imputar a Milani o sobreseerlo”. Cabe destacar que Olivera no es el único que denuncia a Milani, sino también Plutarco Schaller y Matta.



http://www.fenix951.com.ar/




viernes, 20 de marzo de 2015

JOSÉ SANTOS GUAYAMA: OTRO MALDITO EXCLUIDO DE LA HISTORIA OFICIAL



JOSÉ SANTOS GUAYAMA

Homenaje en su memoria






https://www.facebook.com/pensamientodiscepoleanolamatanza/posts/



BIBLIOGRAFIA:


Chumbita, Hugo (1999). Jinetes rebeldes. Vergara. ISBN 950-15-2087-0.



De la Fuente, Ariel (2007). Los hijos de Facundo: caudillos y montoneras en la provincia de La Rioja durante el proceso de formación del Estado Nacional Argentino (1853-1870). Prometeo.



Luna, Félix (1976). La Rioja después de la batalla de Vargas. Schapire.



Ruiz Moreno, Isidoro J. (2012). Campañas Militares Argentinas. Tomo IV (1865-1874). Cúspide. ISBN 978-1-61860-052-3.



Di Meglio, Gabriel (2012). Historia de las clases populares en la Argentina: Desde 1516 hasta 1880. Sudamericana.




SANTOS GUAYAMA, EL GAUCHO QUE MURIÓ NUEVE VECES...


“Montonero de Guayama,
el del poncho calamaco
y la vincha colorada…
el del caballo de acero
y la montura chapeada;
el que lleva su hidalguía
en la punta de su daga
y el que tiene cien victorias
en su lanza de tacuara…
¿Adónde vas, montonero,
montonero de Guayama?”.


Salamancas y Caminos presenta:


“Santos Guayama”











Santos Guayama, el gaucho que murió nueve veces, uno de lo que encarnó el misterio de eso que llamamos ser gaucho, no el gaucho de desfile ni de centro tradicionalista, sino gaucho de Güemes



Clickear sobre el título para escuchar:














Locución: S. M. Tovarich


Idea y Guión: Pedro Patzer


Edición Artística: Fernando Salvatori


Producción: Fabiana Álvarez – Alejandro Carosella


Actor Invitado: Oscar Naya


Dirección Artística: Marcelo Simón


Fuente: http://www.nacionalfolklorica.com.ar/




Agradecemos especialmente a Nacional Folklórica, una gran radio publica, que a través del programa "Salamancas y Caminos", difunde, rescata y revaloriza la memoria de muchos de los olvidados de nuestra historia como José de los Santos Guayama.-

aportes en la crisis.-



JOSÉ SANTOS GUAYAMA


José Santos Guayama (1830-1879)


JOSÉ SANTOS GUAYAMA

José de los Santos Guayama nace alrededor de 1830 en la salvaje geografía de Guanacache, provincia de San Juan. Su padre, Gregorio Guayama, se había asentado en la zona hacia 1826, ocasión en la que adquiere una finca llamada “Cruz de Jume” en el distrito Las Lagunas. Por la denominación de este lugar es que, con el correr del tiempo y la aparición del mito, José Santos Guayama recibirá el mote de gaucho lagunero.




             El caudillo Felipe Varela junto a sus oficiales


Con Peñaloza y Felipe Varela

La zona donde Guayama transcurrió su niñez y juventud era precaria y olvidada, llena de carencias. Resulta indudable, pues, que la formación de su carácter guarda sentida relación con las ínfimas condiciones del terruño natal. Pronto, este extraordinario jinete y astuto gaucho trabaría amistad con el caudillo federal Angel Vicente “Chacho” Peñaloza y, después de su terrible final en Olta, con Felipe Varela, con quien alcanzaría el grado de teniente coronel.

Luego de la batalla de Pavón en 1861, el unitarismo porteño bajo las órdenes de Bartolomé Mitre sugiere la absoluta destrucción de los focos federales del interior, y para ello encarga tan nefasta acción a oficiales tales como Sandes, Linares, Paunero, Irrazábal, el oriental Venancio Flores y otros. El fusilamiento sin juicio previo o el paso a degüello serán las instancias predilectas que usarán para “civilizar” el país.

Implacable transcurría la injusta Guerra de la Triple Alianza, la cruzada federal de Felipe Varela estaba en marcha, y José de los Santos Guayama, lugarteniente del Quijote de los Andes, ya es intensamente buscado por las autoridades de San Juan, Mendoza, La Rioja y San Luis, todas provincias bajo regímenes liberales. Y empiezan las andadas del gaucho lagunero: el 7 de agosto de 1868 lo vemos atacando La Rioja capital, pero es rechazado, aunque en el segundo intento el día 19 del mismo mes, logra hacerse con la ciudad y el aprovisionamiento de 200 fusiles. La victoria le saldrá a su encuentro también en Chilecito, días más tarde. El gobierno mitrista queda estupefacto ante los triunfos de Santos Guayama, por lo que da inicio al exterminio definitivo, por medio de una “guerra de policía”, de las montoneras federales del noroeste argentino. La consigna para el gobierno riojano aquel 20 de noviembre de 1868 fue terminante: “Ataque y destruya la montonera de Guayama”.

Pero súbitamente corre la noticia de que Santos Guayama, Sebastián Elizondo y otros caudillos menores se sometieron voluntariamente a las autoridades de La Rioja, pero aquello no fue sino el producto de un sensacionalismo imaginario, dado que en abril de 1870 Guayama resurge en el pueblo de Caucete junto a 200 hombres, ante la sorpresa de todos. Gobernaba la provincia de San Juan José María del Carril, el cual, sin perder tiempo, ordenó perseguir tenazmente a la montonera gaucha con las fuerzas de la Guardia Nacional a las órdenes del comandante Villa. La persecución duró un día entero, hasta que la Guardia Nacional sorprendió en una hondonada a los huidizos gauchos de Guayama que se encontraban acampando allí. El ataque furtivo y sorpresivo los desbandó, haciéndoles perder prácticamente toda la caballada. Se sabe que del escollo José de los Santos Guayama pudo escapar por la Quebrada de Guayaupa, acompañado de un asistente. Quien lo secundaba en la montonera, Santos Abdón Fernández, quedó apresado en la acción e inmediatamente fue pasado por las armas.

La montonera aparece y se va

Y otra vez vuelve a reinar el más absoluto silencio en torno a Guayama. Nadie logra dar con este gran exponente del federalismo criollo tardío. El último dato obtenido era que andaba oculto con solamente cinco de sus montoneros. Las profundas desapariciones de Santos Guayama motivaron que en más de una ocasión se detuviera a personas de similar aspecto para ser luego fusilados, todo por creer que al fin se había dado con él. En este sentido, el gobernador de Mendoza, Arístides Villanueva, creyó tomarlo prisionero en la localidad sanjuanina de Santa Clara. Villanueva no solamente incurrió en una invasión jurisdiccional contra San Juan sino que, además, fusiló dos sujetos pensando que uno de ellos era Guayama y el otro alguno de sus colaboradores.

Gobernaba el país Domingo Faustino Sarmiento cuando, una vez más, aparece Guayama en Caucete, provincia de San Juan, durante los primeros meses de 1874. Algunas crónicas indican que Guayama exaltaba por algunos ranchos sanjuaninos la candidatura de Carlos Tejedor para presidente de la República a partir de 1874. Otros lo emparentaron haciendo favores en “actos comiciales bravos”, rozándose, según parece, con destacados elementos de la política cuyana.

Situados ya en 1877, y acorde al aumento de la actividad minera que operaba en Bolivia desde hacía dos años atrás, además del incremento de las salitreras de Tarapacá, que pasaron del dominio del Perú al de Chile, lograron colocar a la hacienda como un negocio más que interesante. Y como no podía ser de otro modo, ahora Santos Guayama era tildado de “cuatrero”.

El coronel de caballería don Agustín Gómez fue elegido gobernador de la provincia de San Juan a inicios de 1878. Antes había sido Intendente General de Policía e Inspector General de Milicias, cargos desde los cuales intervino en cuanta misión de responsabilidad le cupo, entre ellas la de perseguir numerosas veces a la montonera federal de Santos Guayama. No obstante ello, en lo que en principio pareció ser algo insólito, Gómez solicitó el apoyo de aquél para que le ayudara con los votos de sus numerosos amigos, ayuda que Guayama prestó sin objeciones. Pero esta apacible convivencia entre el lagunero y la gobernación sanjuanina duró muy poco. Una de las primeras medidas tomadas por el coronel Gómez fue librar una lucha sin cuartel contra lo que llamó “el gauchaje salteador”.

Confiado de que poco y nada le sucedería luego de haber colaborado en el triunfo del coronel Gómez en las elecciones para gobernador, a partir de ese mismo año de 1878 Santos Guayama bajó sus recaudos, y fue entonces que una partida de 15 soldados, a cuyo frente se encontraba el capitán Mateo Cano, lo detiene una mañana de diciembre de 1878 en San Juan capital. Enseguida es trasladado al cuartel de San Clemente donde se le labró un sumario que, misteriosamente, desapareció con el tiempo, quizás debido a ciertas declaraciones muy comprometedoras en él consignadas, para personas de hondo arraigo en la sociedad de San Juan.



El Chacho Peñaloza




























Acusado de cohechar a una parte de los guardias y, por ende, de encabezar un motín jamás probado dentro del cuartel donde se hallaba detenido, José Santos Guayama y dos supuestos cómplices fueron ultimados a balazos el martes 4 de febrero de 1879. El periódico “La Unión” del 6 de febrero pone en tela de juicio el procedimiento llevado a cabo, al señalar lo que sigue: “Guayama y los dos soldados han muerto fusilados por orden del mayor de la Guardia Municipal, porque, se dice, que este cuerpo intentaba una sublevación. Si es así, nosotros negamos desde luego la facultad que se ha atribuido el mayor al mandar ejecutar a Guayama y los soldados; como se sabe, Guayama estaba sometido a la justicia ordinaria y todo hecho y tentativa por parte de aquél a libertarse, debía ser comunicado al juez que conocía en la causa, para que ordenara las medidas que el caso reclamara, para lo cual tiene facultad”. Y agregaba: “Pero nunca se puede admitir que un jefe militar arranque de un juez natural los presos confinados a su custodia y proceder a ejecutar en él, sentencia de muerte. El mayor que ha ordenado la ejecución del martes no ha podido pasar sobre el artículo 18 de la Constitución Nacional, ni sobre el artículo 14 de la Provincial, sin cometer un acto violatorio y repugnante al Código Fundamental”.

Cinco años y dos días después de la muerte del gaucho lagunero, Sebastián Elizondo, antiguo compañero suyo de la montonera, será uno de los que venguen su trágico final al asesinar al por entonces senador y ex gobernador sanjuanino Agustín Gómez. Pero esa es otra historia.

¿Qué queda de Santos Guayama?

La historia argentina en general lo ha penosamente olvidado. Es de destacar que una pésima traducción de su legendario apellido, suscrito como “Guayamas”, da nombre a una vieja estación de trenes situada entre las localidades sanjuaninas de Pie de Palo y Vallecito. He ahí todo.

Fue su contemporáneo y gran amigo el cura José Gabriel Brochero, quien en varias oportunidades recomendó al recio gaucho lagunero a reinsertarse a la vida pública, cuando las acechanzas hacían peligrar seriamente su existencia. En un célebre documento el cura Brochero enumera los mejores cuatro amigos que tuvo en su vida, incluyendo entre ellos a Santos Guayama.

El poema “Los Gauchos de Guayama”, escrito por el poeta Miguel Martos, en un tramo recuerda así al honrado gaucho federal:




“Montonero de Guayama,
el del poncho calamaco
y la vincha colorada…
el del caballo de acero
y la montura chapeada;
el que lleva su hidalguía
en la punta de su daga
y el que tiene cien victorias
en su lanza de tacuara…
¿Adónde vas, montonero,
montonero de Guayama?”.








Efemérides – Patricios de Vuelta de Obligado.

Luna, Félix – Felipe Varela. Grandes Protagonistas de la Historia Argentina (1999).

Portal www.revisionistas.com.ar

Todo es Historia – Año II, Nº 23, Marzo de 1969.

Turone, Gabriel Oscar – José Santos Guayama, el gaucho lagunero federal – Buenos Aires (2008).





Enlaces relacionados:

http://pedropatzer.blogspot.com.ar/2014/12/santos-guayama-el-gaucho-que-murio.html

http://enriquepfaab.jimdo.com/comentarios/santos-guayama-el-hombre-que-muri%C3%B3-nueve-veces/

http://profesor-daniel-alberto-chiarenza.blogspot.com.ar/2012/02/4-de-febrero-de-1879-santos-guayama-el.html






SANTOS GUAYAMA: "EL LAGUNERO" por Norberto Galasso*


(Aproximadamente 1833 – 1879)

Santos Guayama: “El Lagunero”


Publicado el 8 de febrero de 2012


por Norberto Galasso*



Nace en Guanacache, en el noreste de la provincia de San Juan… Vinculado desde muy joven a los sectores más empobrecidos de la provincia, se lanza a montonerear, entre fines de los cincuenta y comienzos de los sesenta, en las filas de El Chacho y de Felipe Varela, oponiéndose a la política de la oligarquía porteña. Participa en la “revolución de los colorados” que insurrecciona Cuyo y provincias vecinas, contra el mitrismo y la Guerra de la Triple Alianza. En 1868, logra posesionarse de La Rioja y Chilecito, con el apoyo de montoneros de Varela. Si bien es derrotado, luego reorganiza su montonera y vuelve a la pelea. Por entonces, ya empieza a hacerse famoso entre el gauchaje de esas provincias como enemigo de los ricos y amigo de los pobres. Su audacia y valentía provocan admiración en el pueblo y comienza a gestar la leyenda de que es invencible y que invariablemente, regresa, después de las derrotas, con más enjundia que nunca. (…) Un relator afirma: “Guayama intervino en las luchas montoneras contra los gobiernos de Mitre y Sarmiento. En El Garabato (27 de febrero de 1869) y El Jarillal (27 de marzo de 1869), se animó a enfrentar con sus hombres a los regimientos nacionales. Huyo a Chile, acosado obstinadamente, pero a su regreso, sus montoneras continuaron siendo una pesadilla para el gobierno central”. Hacia1870, las autoridades de San Juan informan que “el indio Guayama ha muerto”, pero poco después reaparece en Caucete, con doscientos hombres, insurreccionado contra el gobierno de Del Carril. En 1872, el ministro de Guerra del presidente Sarmiento informa que “es la quinta vez que aparece en los caminos de San Juan, San Luis y La Rioja y acaso la primera vez que no haya perpetrado saqueos de consideración y asesinatos horribles”. Señala el ministro que a pesar de ser derrotado varias veces, vuelve siempre a las andadas y que “es de temer que considerándoselo como un caudillo político, ello haya contribuido a asegurarle la impunidad de que ha gozado hasta aquí”. El presidente Sarmiento –tomando como modelo las prácticas que había observado durante su estadía en Estados Unidos– pone precio a la cabeza del montonero: mil pesos. Pero Guayama continúa con sus incursiones, tipo guerrilla, pues dado sus escasos recursos no puede ofrecer batallas frontales. “La Prensa” informa, poco después: “Octava resurrección de Guayama”. A la oligarquía porteña le resulta imposible entender esta supervivencia del montonero, pues no comprende que sus fuerzas nacen, son apoyadas y se reproducen, desde el pueblo mismo que rechaza la política dirigida a reconvertir el país sobre el litoral,… en función de la semicolonia agroexportadora que se está gestando, con perjuicio para las provincias interiores. (…) Guayama contestaba a sus críticos: “Pero amigo, yo nunca maté a nadie… cuando veo que la gente no tiene pa’ comer y los que pueden dar, son mezquinos y comen ellos solos… yo les quito a esos pa’ darle a los necesitaos… Yo no asalto, ni mato a nadie pa’ juntar y engañar a mi gente. Ellos me siguen porque no tienen trabajo y yo les doy de comer… Y si me siguen… mejor”. En 1877 el cura José Gabriel Brochero gestiona el indulto para que Guayama se reincorpore a la vida normal y abandone el montonerismo… Brochero sostuvo: “Se dice que era muy malo, pero para mí era un manso cordero y muy buen amigo” (…) En 1878, cuando circulaba por las calles de San Juan –según algunos había sido citado traidoramente con la excusa de entregarle el indulto- es tomado prisionero… Se le imputa una conspiración para derrocar al gobernador,… Las primeras noticias inclusive dan cuenta de que habría sido fusilado inmediatamente por sus “gravísimas fechorías”. Pero no es así. A la simulación de la conspiración, se agrega la simulación de un juicio. Él, por su parte, desde la prisión le envía un mensaje al cura Brochero: “Padre, ¡me matan!” El 4 de febrero de 1879 lo fusilan, en San Juan, en el llamado Patio de San Clemente. “Brochero lloró a Guayama como a un miembro de su familia y en un célebre documento incluye a Santos Guayama, entre sus cuatro grandes amigos”. (…) Guayama ha sido borrado de la historia escolar y no aparece, por ejemplo, en la Gran Enciclopedia Argentina, dirigida por Abad de Santillán. No se lo menciona a este caudillo. No existió. Y cuando alguien lo recuerda, traza su figura como la de un salteador de caminos y asesino de “la gente decente”.





*Norberto Galasso – Los Malditos – Vol. II – Pág. 188 – Ediciones Madres de Plaza de Mayo





http://redaccionpopular.com/articulo/un-casi-desconocido-en-la-historia-argentina


http://periodicovas.com/santos-guayama-el-lagunero/





miércoles, 18 de marzo de 2015

¿QUÉ SE ESCONDE DETRÁS DEL ODIO AL PT? (II) por Leonardo Boff



"Ningún gobierno anterior en nuestra historia consiguió esta hazaña memorable. No había condiciones para realizarla porque nunca hubo interés en hacer de las masas explotadas de indígenas, esclavos y colonos pobres, un pueblo consciente y actuante en la construcción de un proyecto-Brasil. Lo importante era mantener la masa como masa, sin posibilidad de salir de la condición de masa, pues así no podría amenazar el poder de las clases dominantes, conservadoras y altamente insensibles a los padecimientos del prójimo. Esas élites no aman a la masa empobrecida, pero tienen pavor de un pueblo que piensa."


¿Qué se esconde detrás del odio al PT? (II)

2015-03-17





Ya lo dijimos en este espacio y lo repetimos: el odio diseminado en la sociedad y en los medios de comunicación social no es tanto odio al PT, sino a aquello que el PT propició para las grandes mayorías marginadas y empobrecidas de nuestro país: su inclusión social y la recuperación de su dignidad.

No son pocos los beneficiados con los proyectos sociales que declaran: «me siento orgulloso, no porque ahora puedo comer mejor y viajar en avión, cosa que antes no podía hacer, sino porque ahora he recuperado mi dignidad». Ese es el más alto valor político y moral que un gobierno puede presentar: no solo garantizar la vida del pueblo, sino hacerle sentirse digno, participante de la sociedad.

Ningún gobierno anterior en nuestra historia consiguió esta hazaña memorable. No había condiciones para realizarla porque nunca hubo interés en hacer de las masas explotadas de indígenas, esclavos y colonos pobres, un pueblo consciente y actuante en la construcción de un proyecto-Brasil. Lo importante era mantener la masa como masa, sin posibilidad de salir de la condición de masa, pues así no podría amenazar el poder de las clases dominantes, conservadoras y altamente insensibles a los padecimientos del prójimo. Esas élites no aman a la masa empobrecida, pero tienen pavor de un pueblo que piensa.

Para conocer esta anti-historia aconsejo a los políticos, a los investigadores y a los lectores que lean el estudio más minucioso que conozco: La política de conciliación: historia cruenta e incruenta, un largo capítulo de 88 páginas del clásico Conciliação e reforma no Brasil de José Honório Rodrigues (1965 pp. 23-111). En él se narra cómo la dominación de clase en Brasil, desde Mende de Sá hasta los tiempos modernos, fue extremadamente violenta y sanguinaria, con muchos fusilamientos y ahorcamientos y hasta guerras oficiales de exterminio dirigidas contra tribus indígenas, como contra los botocudos en 1808.

También sería falso pensar que las víctimas tuvieron un comportamiento conformista. Al contrario, reaccionaron también con violencia. Fue la masa indígena y negra, mestiza y cabocla la que más luchó y fue cruelmente reprimida, sin ninguna piedad cristiana. Nuestro suelo quedó empapado de sangre.

Las minorías ricas y dominantes elaboraron una estrategia de conciliación entre sí, por encima de la cabeza del pueblo y contra el pueblo, para mantener la dominación. La estratagema fue siempre la misma. Como escribió Marcel Burstztyn (O pais da alianças: as elites e o continuismo no Brasil, 1990): «el juego nunca cambió; apenas se barajaron de otra manera las cartas de la misma y única baraja».

Fue a partir de la política colonial, continuada hasta fecha reciente, cuando se lanzaron las bases estructurales de la exclusión en Brasil, como lo han reflejado grandes historiadores, especialmente Simon Schwartzman con su Bases do autoritarismo brasileiro (1982) y Darcy Ribeiro con su grandioso O povo brasileiro (1995).

Existe, pues, con raíces profundas, un desprecio hacia el pueblo, nos guste o no. Ese desprecio alcanza al nordestino, tenido por ignorante (cuando a mi modo de ver es extremadamente inteligente, vean sus escritores y artistas), a los afrodescendientes, a los pobres económicos en general, a los moradores de favelas (comunidades), y a aquellos que tienen otra opción sexual.

Pero gracias a las políticas sociales del PT irrumpió un cambio profundo: los que no eran comenzaron a ser. Pudieron comprar sus casas, su cochecito, entraron en los centros comerciales, viajaron en avión en gran número, tuvieron acceso a bienes antes exclusivos de las élites económicas.

Según el investigador Márcio Pochmann en su Atlas da Desigualdade social no Brasil: el 45% de todo el ingreso y la riqueza nacionales se lo apropian solamente 5 mil familias extensas. Estas son nuestras élites. Viven de rentas y de la especulación financiera, por lo tanto, ganan dinero sin trabajo. Poco o nada invierten en la producción para fomentar un desarrollo necesario y sostenible.

Ven, temerosas, la ascensión de las clases populares y de su poder. Estas invaden sus lugares exclusivos. En el fondo, comienza a haber una pequeña democratización de los espacios.

Esas élites han formado actualmente un bloque histórico cuya base está formada por los grandes medios de comunicación empresariales, periódicos, canales de radio y de televisión, altamente censuradores del pueblo, pues le ocultan hechos importantes, banqueros, empresarios centrados en los beneficios, poco importa la destrucción de la naturaleza, e ideólogos (no son intelectuales) especializados en criticar todo lo que ven del gobierno del PT y en proporcionar superficialidades intelectuales en defensa del statu quo.

Esta constelación anti-popular y hasta anti-Brasil suscita, nutre y difunde odio al PT como expresión del odio contra aquellos que Jesús llamó “mis hermanos y hermanas menores”.

Como teólogo me pregunto angustiado: en su gran mayoría esas élites son de cristianos y de católicos. ¿Cómo combinan esta práctica perversa con el mensaje de Jesús? ¿Qué es lo que enseñan las muchas universidades católicas y los cientos de escuelas cristianas para permitir que surja ese movimiento blasfemo, pues alcanza al propio Dios que es amor y compasión y que tomó partido por los que gritan por vida y por justicia?

Pero entiendo, pues para ellas vale el dicho español: entre Dios y el dinero, lo segundo es lo primero. Infelizmente.




Página de Leonardo Boff




  • PARA INGRESAR A LA PRIMERA PARTE DE ESTA NOTA CLICKEAR SOBRE EL TÍTULO






ENTREVISTA A EMILIO PÉRSICO / dirigente del Movimiento Evita y Subsecretario de Agricultura Familiar de la Nación / Reportaje de Jorge Makarz y Telémaco Subijana












Emilio Pérsico: “Hay que construir una correlación de fuerzas que permita institucionalizar las transformaciones logradas”. Entrevista al dirigente del Movimiento Evita y Subsecretario de Agricultura Familiar de la Nación


Reportaje de Jorge Makarz y Telémaco Subijana



Entrevistamos en exclusiva a Emilio Pérsico, Secretario General del Movimiento Evita y Subsecretario de Agricultura Familiar del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación. En esta entrevista, explica las características que asume la agricultura familiar en la Argentina y señala los ejes de su gestión. Referente de la Corriente Nacional de la Militancia y de Unidos y Organizados, destaca que cada espacio tiene un papel diferente al interior del Proyecto Nacional y Popular ante el desafío de institucionalizar las transformaciones obtenidas durante este proceso político. También reflexiona sobre el modo en que el Estado comienza, desde 2003, a escuchar a los movimientos sociales y responder a los problemas populares a través de políticas públicas. Leer más.

Recientemente asumió el cargo de Subsecretario de Agricultura Familiar. ¿De qué modo fue convocado y qué características asume la agricultura familiar en la Argentina?

Fui convocado para darle continuidad al proceso de desarrollo de la agricultura familiar. Se trata de un sujeto que durante años estuvo postergado en la Argentina y, ante este marco, el gobierno nacional, reconociendo su potencialidad, le viene dando desde el 2003 un protagonismo importante.

En relación a las características de la agricultura familiar, se trata, fundamentalmente, de todos los alimentos frescos presentes en las mesas de los argentinos. Ahora bien, el problema es que también en este sector se ha venido produciendo una concentración. A modo de ejemplo, hay dos empresas lecheras que manejan el ochenta por ciento del mercado, y esto también es posible de observar en otro tipo de productos, como la fruta. Por eso, cuando decimos que la agricultura familiar tiene que tender a desmonopolizar, en realidad estamos discutiendo por un modelo de país. En este sentido, hay que atender a dos aspectos: contener la soberanía alimentaria local y regional y, en segundo lugar, la ocupación territorial de la Argentina-recordemos que los que viven en el campo son los pequeños productores. Siempre que se pensó la Argentina, no importa de qué lado de la historia, hubo una política de colonización, de división de tierras y de desarrollo territorial. El modelo neoliberal destruyó la producción y a los productores, y el proyecto nacional y popular iniciado en 2003 se encargó de revertir esta tendencia. Así, hoy están dadas las condiciones para iniciar un proceso de desarrollo del sector.

¿Cuáles son los ejes programáticos de la Subsecretaría de Agricultura Familiar?

Son varios los desafíos que nos hemos propuesto: en primer lugar, la soberanía alimentaria local y regional. Este es el objetivo central. Si observamos lo que ocurre actualmente, el ochenta por ciento de las verduras que se consumen en la mayoría de nuestras provincias viene de la Pampa Húmeda. Ante este contexto, nuestro desafío es invertir esta ecuación: los pequeños productores de la economía familiar tienen que competir en dirección de ese objetivo central que es la soberanía alimentaria local y regional.

En segundo lugar, nos hemos planteado una estrategia orientada a cualificar la producción artesanal en la Argentina. Si miramos la experiencia europea, se llevó adelante un proceso como el que estamos proponiendo en defensa de los pequeños productores. El queso Roquefort o el Champagne, en Francia, o el Jamón de Bellota, en España, son claros ejemplos de protección y salvaguarda de la producción artesanal. En este sentido, es importante contar con protocolos de producción en donde no entren los monopolios del mercado, que permitan defender la producción artesanal y local. Ése otro desafío importante: la industrialización local de la producción artesanal a partir de protocolos de producción que la protejan de la concentración.

Otro objetivo es el de abordar la problemática de la tierra. No solo desde la defensa de la tierra campesina sino también a partir de una política ofensiva. Hoy contamos con doscientos cincuenta mil pequeños productores y el desafío es llegar al millón. Pensemos que esto significaría, en la Argentina, alrededor de cinco millones de compañeros y compañeras viviendo en el campo. Ese tendría que ser nuestro objetivo estratégico a conseguir, como esquema de país. Entonces, necesitamos una fuerte política de colonización, de vuelta al campo.

Por último, necesitamos dignificar el proceso económico de reconversión que se desarrolló en una parte del sector. Se hizo con poca participación del Estado, a partir de una política que podría denominarse del “árbol torcido”. A modo de ejemplo, en el caso de la horticultura, la acumulación de capital para su reconversión se dio a partir de la explotación de sus familias. Es por esto que nos hemos planteado el desafío de dignificar este proceso y generar herramientas de acompañamiento desde el Estado.

¿También se piensan implementar herramientas financieras?

Claro. En primer lugar, cabe destacar que hay elementos financieros que han ayudado mucho al sector de la agricultura familiar, como por ejemplo los microcréditos que otorga la Comisión Nacional de Microcréditos (CONAMI) que dependen del Ministerio de Desarrollo Social y fueron una iniciativa de la actual Ministra Alicia Kirchner cuando era senadora. Los mismos están muy desarrollados en las ferias francas y en las organizaciones de pequeños productores.

En el caso de la Subsecretaría de Agricultura Familiar, estamos desarrollando un proyecto muy ambicioso que tiene que ver con fondos rotatorios para el sector, que vamos a denominar “Consorcio de Crédito”. Por otra parte, también trabajaremos en el acceso al mercado financiero de los pequeños productores. Esta es una cuestión importante, un tercer escalón, por el cual estos productores podrán contar con una cuenta bancaria. Estamos discutiendo con algunas instituciones bancarias para desarrollar un producto que permita que el pequeño productor acceda a un crédito bancario después de haber hecho todo un recorrido por el cual pasó desde un microcrédito hasta el Consorcio de Crédito. En suma, son todas herramientas del Estado para garantizar el desarrollo de la agricultura familiar.

¿Y en relación a la comercialización?

Los compañeros y compañeras han tenido una actitud de resistencia en relación a la comercialización. Así, los pequeños productores, al haber más mercado en los pueblos producto del crecimiento económico, han salido con sus caballetes y hoy hay trescientas ochenta ferias francas en la Argentina. En esta línea, nuestro desafío es generar mayores canales de comercialización y promover la creación de mil ferias francas a través de un programa estatal. Además, hay toda un área de trabajo a profundizar en relación a los mercados regionales, es decir, los mercados concentrados regionales y municipales. Por otra parte, un tercer aspecto tiene que ver con la venta directa. Hay distintas alternativas como la de Fruta para Todos o la venta directa del productor al consumidor. En suma, buscamos desarrollar estos tres espacios a la par que trabajamos en relación al tema de la sanidad, que a veces dificulta la llegada del productor al mercado.

A partir de 2003 el Estado deja de ser un oponente de los movimientos sociales para convertirse en aliado. ¿Cómo analiza este proceso desde su experiencia como Secretario General del Movimiento Evita?

Tal como lo conversábamos con Néstor Kirchner, antes teníamos que golpear la puerta para que nos atendiera un funcionario y a partir de 2003 nos abrieron la puerta desde adentro. Esto tiene mucho que ver con lo que fue históricamente en la Argentina el movimiento popular en el gobierno, llámese peronismo o radicalismo. El peronismo tiene como característica, tal como lo señalaba Perón, meter el conflicto social dentro del Estado para transformarlo en políticas y soluciones concretas para los compañeros. En este sentido, el proceso que se inicia en 2003 no le ha escapado a los problemas sino todo lo contrario. Primero con Néstor y actualmente con la Presidenta Cristina Fernández, el gobierno ha escuchado y acompañado a los movimientos sociales, y ha tenido una política de ir hacia los problemas. Tal como lo afirmaba el Presidente Kirchner, “donde hay un conflicto, hay compañeros que necesitan una respuesta”. Y la respuesta no puede ser la policía; tiene que ser el Estado dialogando y generando soluciones a los diferentes conflictos que pueden existir en la sociedad a través de políticas públicas. Esa es la tarea del Estado.

Ante el proceso de recuperación, crecimiento y transformación social de los últimos años, ¿cuáles son los principales desafíos para un movimiento como el Evita?

El desafío es seguir construyendo poder y organización popular. En este sentido, como lo señala Cristina, hay que institucionalizar este proceso, hacer conciencia en nuestro pueblo de las banderas que dieron origen al proyecto nacional y popular y transformarlas en organización. Por eso creo que mi tarea como referente del Movimiento Evita no es diferente de la que tengo que cumplir en la Subsecretaría de Agricultura Familiar: tengo que trabajar para que este sector social de los pequeños agricultores puedan organizarse y asumir nuestro mismo proyecto. ¿Por qué? porque eso va a perdurar en el tiempo. Entonces, institucionalizar el proyecto y construir organización popular es generar la defensa de todas las transformaciones que se lograron a partir de la implementación de este modelo de desarrollo con inclusión. No queremos que este proceso sufra un retroceso y, entonces, es importante que la defensa de las banderas que le dieron origen las tenga y cuide el movimiento popular para que se mantengan en lo alto y se pueda seguir transformando la Argentina.

También es uno de los referentes de la Corriente Nacional de la Militancia y recientemente lanzó junto a otros espacios, “Unidos y Organizados”. ¿Cuáles son los objetivos que se propusieron para estos espacios?

En primer lugar, cabe destacar que Unidos y Organizados es la fuerza que expresa más claramente la militancia que se enfrentó a las corporaciones. En el enfrentamiento con los grupos corporativos hubo participación de sectores juveniles pero también de muchos otros que nacen de enfrentamientos con las corporaciones del campo, judiciales, mediáticas y económicas. En ese marco, fruto de esta militancia nació este espacio que ocupa Unidos y Organizados. Por su parte,la Corriente Nacional de la Militancia es una alternativa política para dar disputas dentro del seno del Frente para la Victoria, que es nuestra herramienta electoral. Son tres herramientas diferentes que no deben ser confundidas. Ni Unidos y Organizados es la referencia electoral, ni la Corriente Nacional de la Militancia es la expresión del conjunto de la militancia que se dio en medio del enfrentamiento contra las corporaciones. Cada una tiene un papel diferente dentro del armado de “las mil flores”, tal como señalaba Néstor Kirchner, y, podríamos agregar, de “los mil canteros”.

Durante las elecciones recientes de Venezuela, los medios trataron de demonizar el proceso bolivariano e intentaron mostrarlo como el camino que la Argentina tenía que evitar. ¿Cómo analiza la agenda de las oposiciones políticas a los gobiernos populares?

Los movimientos populares en América Latina han obtenido en la mayoría de los casos alrededor del cincuenta y cinco por ciento de los votos. Creo que si fuéramos a una elección latinoamericana, también obtendríamos una cifra similar. La diferencia es que en algunos países el odio hizo que se juntaran todos -el agua y el aceite- “contra” y no “por” un proyecto diferente. En la Argentina es muy difícil que la derecha termine construyendo una alianza con determinados sectores progresistas que pretenden tener una crítica a nosotros desde ese progresismo. Yo digo que en la Argentina el proyecto nacional y popular sacó el ochenta por ciento de los votos, si uno lo toma en cuenta todo ese espectro. Cuando sacamos el cuarenta y cinco por ciento en el ´73, Perón decía -desde Madrid- que habíamos obtenido el ochenta por ciento. ¿Por qué? porque sumaba todos los sectores nacionales y populares y aislaba a los sectores oligárquicos o de la derecha. Hoy se puede hacer la misma lectura. En la Argentina la derecha está muy aislada y no logra constituirse en una alternativa política y eso es un problema, ¿Por qué?: porque tiene que mentir, tiene que engañar, tiene que utilizar a los medios, tiene que utilizar las movilizaciones por cuestiones secundarias, no digo por su importancia de los temas, sino porque en definitiva, no discuten un modelo de país. No discutir el modelo de fondo, que es el modelo de país. Eso genera, de algún modo, una desestabilización “democrática” que, quieran o no, termina desestabilizando porque no generan alternativa política. Ellos tendrían que plantear cuál es su modelo de país alternativo e ir a la disputa en base a modelos de país alternativos, no en base de estoy en “contra de” o “a favor de”. Creo que eso es un error y, más en general, conduce a un proceso que desgasta la democracia. Desgasta la democracia aquí, en Venezuela y en otros países también.

Los intentos desestabilizadores adquieren distintas herramientas. Un ejemplo de ello puede ser el caso de Lugo.

Claro, la desestabilización termina siendo el camino natural de un proceso que no expresa en forma democrática los proyectos de país alternativos. Acá lo vemos todos los días: si quiere construir un proyecto alternativo al nuestro, Magneto tiene que presentarse como candidato y el pueblo dirá si lo vota o no lo vota; que aparezca, que le conozcamos la cara. No le conocemos ni la cara a Magneto; y que lo lleve a Lanata de diputado si quieren construir un proyecto alternativo al nuestro. Pero sino, que se banquen la democracia. La democracia es alternancia en el poder pero construyendo alternativas políticas. Ellos no construyen una alternativa política y desgastan a la principal fuerza democrática de la Argentina que es el Frente para la Victoria. Creo que esa es una política que tiende a la desestabilización siempre de la democracia.

Históricamente en los sectores y partidos tradicionales siempre existían fuerzas de sectores más de derecha que estaban todos juntos dentro de la misma fuerza política. ¿Considera que el kirchnerismo y el Frente para la Victoria es la superación de esta cuestión y es, digamos, la consolidación de un partido progresista nacional y popular en Argentina?

No se si un partido, nosotros somos un movimiento; ya hemos pasado esa discusión. Somos un movimiento que expresa electoralmente las banderas del movimiento popular en la Argentina. Eso es lo que somos; no somos un partido político. Lo que sí expresamos es un proceso político democrático, insisto, del movimiento popular en determinado momento de la historia. Como en otro momento fue el FREJULI, o en otras ocasiones distintas expresiones, o el radicalismo, etc. En este momento histórico nosotros expresamos a la mayoría del movimiento popular en la Argentina

¿Cómo analiza la coyuntura política actual de cara a un próximo año electoral?

Nosotros tenemos que dedicarnos a gobernar y a resolver los problemas. Hay muchas enseñanzas filosóficas de Néstor y Cristina que considero que, cuando nos vayamos del gobierno, la filosofía política y los politólogos van a descifrar. Ahora se dicen muchas cuestiones erradas, hasta los nuestros; no teorizan sobre los verdaderos temas de transformación, insisto. Pero uno de los temas es que Néstor y Cristina han tenido en claro siempre que la manera de ir a la disputa política en democracia es resolver los problemas de la gente. Entonces, ¿a qué estamos abocados ahora? A resolver los problemas de la mayor cantidad de argentinos posibles, de generar hechos políticos, pero desde la gestión. Esa es la tarea principal. Después cuando llegue la elección, lo más tarde posible, hay que definir cuál es la estrategia electoral. ¿Para qué? Para que el período electoral sea lo más corto posible y no detenga el proceso de transformación, porque el período electoral detiene el proceso de transformación.

Hablaba de tratar de resolver los problemas a la gente. ¿Cuáles son los ejes principales para los próximos años de cara a la profundización del modelo de desarrollo con inclusión?

Para nosotros profundizar este modelo tiene que ver con lo político y con el modelo económico. En primer lugar, hay que decir que hasta acá hemos hecho muchísimas cosas y que este proceso no partió de la toma de la Bastilla, ni un 17 de octubre. Tampoco es un proceso de toma de los medios de producción, ni de la reforma agraria, ni ninguna de esas cosas. Este es un proceso de cambio y transformación diferente, en el contexto de una América Latina que va en esa misma dirección. Un proceso donde hemos aprendido, y en el cual todos los días hay que poner un ladrillo, como decía Néstor, para construir la casa común que es la justicia social, la independencia económica, la soberanía política y la unidad latinoamericana. Ese modelo común lo estamos construyendo colectivamente. Esto tiene que ver con el modelo de país pero también con la construcción política, es decir, mayor organización y participación popular. Todo eso conduce a la conformación de un modelo alternativo ¿Cómo va a ser ese modelo? Tampoco lo sabemos demasiado, porque no hay demasiados modelos alternativos exitosos en el mundo frente a este modelo neoliberal capitalista. Lo estamos construyendo, le estamos poniendo límites a ese modelo neoliberal y las próximas generaciones serán las encargadas de sostener uno nuevo. Hoy hay una base muy importante para construir un nuevo modelo de país: se ha recuperado la política, el estado, la independencia económica y la capacidad de decisión. Desde este punto hay que seguir construyendo todavía más, y será necesario más tiempo para construir el país justo que necesitamos y queremos.

En relación a la discusión de la reforma de la Constitución, los medios hegemónicos van a hacer hincapié en oponerse a la re reelección, pero también se trata de plasmar todo el proceso de transformación iniciado en 2003 en la Carta Magna ¿Coincide con este punto?

La constitución expresa es una correlación de fuerza en la sociedad de un determinado proceso histórico. Primero hay que construir esa correlación de fuerza; nosotros tenemos una tarea que es tratar de institucionalizar el movimiento popular para que no vuelva nunca más para atrás. Uno puede decir que las montoneras federales no tuvieron una propuesta de Constitución, pero también se puede decir que las montoneras federales no tuvieron nunca el poder, no lograron nunca definir una guerra civil encubierta que había en la Argentina. Después el ejército mitrista sí lo logró y fundó una Constitución: uno puede ver la historia desde distintos puntos de vista. Yo creo que primero vienen los avances populares y después las leyes terminan institucionalizando el proceso. Lo primero que se dio en la Argentina es que dos pibas se agarraron de la mano y se besaron en el medio de la calle Corrientes y después vino la Ley del Matrimonio Igualitario. Primero hubo una pelea en los derechos humanos que duró veinte años en Argentina y después vino la ley de nulidad de la obediencia de vida y punto final. Primero se peleó mucho contra el modelo neoliberal y después, a partir de eso fue posible el avance de Cristina y de Néstor. Entonces, creo que estamos en un proceso en el que va a haber que plasmar todo esto en una Constitución; pero ese proceso se va construyendo, insisto, todos los días.

Hoy en día, a diferencia del momento histórico de la primera constitución, estamos en un proceso de construcción democrática de transformación. ¿Cuándo va a ser el momento para la Constituyente? Va a haber un momento, que se caerá de maduro, en que va a ser necesaria una reforma para plasmar las transformaciones. La propuesta de modificación del Código Civil va en este sentido. Pero la discusión por una nueva Constitución tiene que darse alejada de la disputa política; eso también me queda claro. La política como lo coyuntural y la Constitución como algo estratégico. Insisto, primero tenemos que institucionalizar, como dice Cristina, este proceso. Esto quiere decir, generar conciencia en nuestro pueblo sobre las banderas que dieron origen a este proceso y transformarlas en organización; esa es la tarea de la etapa hoy. Después, si eso se logra, lo más probable es que venga una reforma constitucional.





Fuente:http://espacioiniciativa.com.ar/