viernes, 6 de marzo de 2015

INUNDACIONES: LLUVIAS DE FIN DE CICLO Por Lucas Paulinovich (AW)

artículo destacado

"La catástrofe natural se dispara por la acción del hombre: las grandes precipitaciones cayeron ahí dónde el modelo productivo manifiesta su diseño organizativo. Entre los años 2011 y 2012 se liquidaron 10 mil hectáreas de bosques y montes nativos para el desarrollo de actividades ligadas al agronegocio. En 2013, Córdoba perdió cuatro mil hectáreas –entre 2006 y 2011, en la provincia se arrasaron 70 mil hectáreas de especies nativas-; Santiago del Estero, más de 84 mil. Si bien el ritmo de desforestación presentó detenimientos en los últimos años, la razón está más vinculada a variaciones especulativas en los inversores privados que a una mutación de la lógica que impera en la distribución de la geografía productiva".






INUNDACIONES

Viernes, 06 de Marzo de 2015 21:12

Lluvias de fin de ciclo

(AW) Santiago del Estero, Córdoba y Santa Fe, parte del corazón de la pampa sojera exportadora, están bajo el agua con daños irreparables para cientos de familias, consecuencia del proceso productivo que se desarrolló en esos territorios, cuyo elemento fundamental es la desforestación ampliada de bosques y montes nativos, el allanamiento de terrenos para cultivo de cereales y la indiferencia absoluta, estatal y privada, respecto de inversiones en infraestructura y conservación de bienes comunes.

Por Lucas Paulinovich



Las grandes lluvias que cayeron en el centro del país y las inundaciones provocadas conforman una postal luctuosa que llega para socavar los buenos augurios de una cosecha que se anunciaba como record. En medio, también, del llamado al paro de tres entidades de la Mesa de Enlace, solo con la abstención de la Federación Agraria, que anunció una movilización, pero sin cese de actividades, y propone cierta calma en las relaciones con el gobierno, que en las últimas semanas tuvo gestos de acuerdo como con la concesión de los registro de exportación de forma directa a las entidades cooperativas y a los pequeños y medianos productores y asistencias para paliar las consecuencias inmediatas del temporal.

Es una delimitación de los territorios de acción política y de las reivindicaciones particulares, bien distintas a las que enarbolan fundamentalmente los dirigentes de Confederaciones Rurales Argentinas (Cra) y la Sociedad Rural. Esta primera separación desde la formación de la Mesa de Enlace (2008) en las medidas adoptadas marca dos modos diferentes de enfrentar la coyuntura y se inscribe en el revuelo político donde las circunstancias de crisis se intentan aprovechar para corregir los detalles fallidos de un modelo de producción que no se discute y que exhibe sus nefastas consecuencias y sus primeras limitaciones. 

El territorio ordenado y allanado

La catástrofe natural se dispara por la acción del hombre: las grandes precipitaciones cayeron ahí dónde el modelo productivo manifiesta su diseño organizativo. Entre los años 2011 y 2012 se liquidaron 10 mil hectáreas de bosques y montes nativos para el desarrollo de actividades ligadas al agronegocio. En 2013, Córdoba perdió cuatro mil hectáreas –entre 2006 y 2011, en la provincia se arrasaron 70 mil hectáreas de especies nativas-; Santiago del Estero, más de 84 mil. Si bien el ritmo de desforestación presentó detenimientos en los últimos años, la razón está más vinculada a variaciones especulativas en los inversores privados que a una mutación de la lógica que impera en la distribución de la geografía productiva. 

Ese mismo 2013, el gobernador cordobés, José Manuel de la Sota, dio movimiento al decreto 1.131 que había sido sancionado en octubre del 2012. De esa forma, contradiciendo el ambiguo concepto de “aprovechamiento sustentable” de la ley de Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos, de 2010, que permitía el avance de la ganadería sobre las áreas boscosas, el gobierno cordobés planteaba una disyuntiva con la legislación nacional: ese era el motivo manejado para no liberar los fondos federales correspondientes a la aplicación de la ley nacional de bosques. Sin ordenamiento territorial, Córdoba accedió al avance de las topadoras sin distinción entre zonas rojas, amarillas y verdes, categorizaciones establecidas en función del valor de la conservación y las restricciones para la actividad humana. Una postal que se resume en la destrucción de barrios y zonas sin agua potable, rodeadas de grandes emprendimientos inmobiliarios y barrios privados. 

“El ordenamiento territorial se hizo para terminar de desmontar la provincia, y en eso avanzaron durante estos años. Luego (De la Sota) hace ese decreto, desprolijo, ya que no puede anular de esa manera una ley anterior. Y además observamos que antes de esa medida, aparecen picos de desmonte. Queda claro que hay connivencia entre funcionarios y productores”, decía Fernando Barri, biólogo docente de la Universidad Nacional de Córdoba e investigador del Conicet.

La trama de intereses que determina las decisiones políticas en el centro de la ampliada pampa productiva queda en evidencia. El avance del capital privado vinculado a la gran producción sobre los territorios provinciales fue lográndose a partir de la delineación de un esqueleto institucional al servicio de sus necesidades: el Estado (nacional y provincial) en tensión permanente con los capitales productivos por el aprovechamiento de las grandes rentas exportadoras, de acuerdo en el mantenimiento de ese modelo productivo concentrado y agroextractivo, volcado a la provisión de materias primas al exterior, imparable en su generación de divisas. 

Pastizales, edificios y villas miseria

En algunas ciudades de Santa Fe cayó en una semana la mitad del promedio de lluvias anuales. La inundación de las ciudades y pueblos confirma el fallo de los sistemas de desagües e inspira los mismos fantasmas de negligencia que la inundación de hace 12 años, bajo gobierno de Carlos Reutemann, un ícono de impunidad en la historia reciente de la provincia. No solo las obras de infraestructura estratégica nunca fueron realizadas, sino que se avaló un régimen de explotación de los recursos naturales que se volcó por entero al aprovechamiento de la rentabilidad sojera.

Durante este nuevo año legislativo, otra vez cobra vitalidad un proyecto -con media sanción del Senado provincial- para declarar el interés provincial en la conservación, defensa, preservación, mejoramiento, aprovechamiento y protección de los pastizales naturales que se encuentran bajo dominio público o privado.

Los pastizales del Cono Sur de Sudamérica, conocidos como “pampas”, ocupan una superficie de alrededor de un millón de kilómetros cuadrados e incluyen la jurisdicción de Paraguay, Uruguay, Brasil y la Argentina. La mayor proporción de esa ecorregión se encuentra en la Argentina, con un 58% de los pastizales, cuya transformación y fragmentación implicó severos impactos sobre la biodiversidad y, consiguientemente, en las vidas de las poblaciones: las actividades llevadas a cabo transformaron un 68% de los pastizales de la región.

En esa zona, que aloja una población humana de 35 millones de habitantes, se da una densidad poblacional de 35 habitantes por kilómetro cuadrado -un nivel superior a la media de cada uno de los países-, las modificaciones y reformulaciones del mapa productivo repercuten en formas de acumulación de capital y, al mismo tiempo, en la imposición del hacinamiento en torno a las ciudades centrales donde circula y se concentra el dinero generado. El fenómeno de la migración interna, el amontonamiento en las periferias de las ciudades, el abandono de historias y tradiciones arraigadas a la tierra y los orígenes, el deterioro de las condiciones de vida en esos márgenes excluidos y las tensiones engendradas en esa dinámica de desplazamientos y usurpaciones, están anudadas a esa reconfiguración del panorama productivo: en las grandes ciudades de la región de pastizales (Porto Alegre, Buenos Aires, Montevideo y Rosario) se aglutina el 55% de la población; otro 30% se reparte en ciudades con más de 30 mil habitantes.

El enorme flujo de dinero ingresado a partir de las exportaciones de los productos del agro, el agua lo confirma, no derivó en inversiones para el mejoramiento de la infraestructura de las ciudades, donde los barrios marginados crecen alrededor de grandes centros urbanos agigantados y embellecidos con el “boom” inmobiliario. 

Agua que no ha de morir…

La intensa caída de agua hace estragos en los suelos que no cuentan con una justa cobertura vegetal: barre los nutrientes de la superficie y, sin encontrar absorción, se desplaza con violencia y provoca pérdidas irreparables en las poblaciones. La falta de previsiones, tanto en materia productiva como en los aspectos demográficos, genera un cuadro de riesgo permanente y consecuencias gravísimas en costos económicos y humanos. Más allá de la inevitabilidad de los fenómenos climáticos, las acciones específicas de los gobiernos y la apatía inversora de los agentes privados de la producción, contribuye a la profundización de la tragedia. 

La erosión hídrica es un fenómeno que acontece particularmente en las tierras más fértiles de las zonas húmedas. Con sus efectos negativos sobre los rendimientos y la preocupación que instala en el sector (que discute alternativas de mayor fertilización, promovida por entidades vinculadas a las grandes empresas proveedoras de fertilizantes para conservar aumentando rendimientos) se agrega al cuadro de conflictividad que perturba al sector. Cuando el agua caída genera inundaciones, el deterioro del suelo se agrava por una mayor pérdida de nutrientes que se salinizan y compactan. Las intensas variaciones climáticas de los últimos años –con lluvias de 300 milímetros en pleno invierno, los intensos calores y sequías o violentas precipitaciones como las actuales- agregan un dato más al escenario de inquietudes y dejan en evidencia que la falta de reinversión en obras de infraestructura y medidas de sustentabilidad y buenas prácticas agronómicas –o la hegemonía de la lógica de la rentabilidad y el aumento productivo - llevan en germen su contradicción: es el mismo entorno natural el que plantea sus limitaciones.

Una lógica productiva que no solo se agota a sí misma en su propia expansión, sino que impone un marco de relaciones atadas a la dependencia exportadora y causa efectos catastróficos para las vidas de las poblaciones, que son las que pagan los costos de la gran producción concentradora. 




http://www.agenciawalsh.org/





jueves, 5 de marzo de 2015

HERMAN SCHILLER: AL MAESTRO CON CARIÑO QUE VUELVE!!





Es una gran alegría y una gran victoria (tanto de él, como de las asambleas de oyentes:asamblea_de_oyentes@yahoo.com.ar) que Herman Schiller vuelva a la radio y a los medios, después de una feroz censura para este gran periodista, gran luchador de todas las épocas, con una coherencia ética y profesional como pocas veces se ve. Lo digo con conocimiento de causa, ya que allá por mediados de los ´90, descubrí este excelente programa con un formato radial original, contestario y nuevo, en la FM Jai de esta ciudad. Nunca había escuchado con tanta claridad ideológica y tanta libertad de expresión a columnistas, políticos de todas las opiniones, juristas, analistas de los más serios; y lo nuevo, lo esencial: a los propios oyentes, ahí, participando al aire, tan bien atendido, tan respetado...


Esas emisiones, vibrantes de memoria y denuncia permanente en defensa de nuestros derechos, intentando construir la conciencia crítica para los cambios que la emergencia planteaba, en tiempos espantosamente crueles, inmersos en una profunda impunidad, repletos de atropellos y de un hambre social que no cesaba. Esas voces de radio, eran como un  edén mediático en mitad de la vasta mediocridad gral., la insensibilidad exponencial e inagotable de los decadentes gobiernos pasados y presentes de la década que nos tocó  en suerte padecer; y que ahora, "casualmente", han vuelto a remitir las ansiadas, más bien, las codiciadas añoranzas de los "desmemoriados" amantes de los análogos y nefastos días de "neo-liberalismo y rosas"... Allende, ese infierno de iniquidad, Herman y su programación, fueron uno de los pocos refugios de verdad y justicia en el mismo corazón de la miseria generalizada de todo orden que el sistema esparcía. Y por supuesto, esto, no es poco...


Aprendí tanto con él, que hoy podría decir, sin falsa modestia, que fue en ese espacio donde surgió esta idea, esta necesidad de-desde otro lugar-generar, difundir y expresar todas las voces posibles para analizar la realidad y tentar su transformación. Un sitio abierto a la gente para todos quienes desean el cambio, aprovechando la web, como una experiencia para el conocimiento y el debate, con la mayor pluralidad y diversidad posibles.


Así que, le debo mucho... El no sabe(o quién sabe, sí), cuánta leña puso en este fuego para iniciativas que ni el tiempo ni las cosas alteran. 


“La única lucha que se pierde es la que se abandona”. Herman, es, seguramente, uno de los muchos, de los tantísimos "autores" de esta fiel consigna de la vida misma; prueba de ello es-parafraseando a Walsh-su valiente testimonio en tiempos difíciles...



Raúl Olivares.-
aportes en la crisis.-






EL SÁBADO VUELVE AL AIRE "LEÑA AL FUEGO" Conducido por Herman Schiller


El sábado vuelve al aire “Leña al fuego”

El sábado vuelve al aire “Leña al fuego”


Como lo había confirmado a fines del año pasado, el periodista de izquierda Herman Schiller regresa con su histórico programa. Será este sábado, de 16 a 18, por Radio Belgrano de Buenos Aires.


En su primer programa del ciclo 2015, Schiller presentará una mesa-debate bajo el título “¿Se puede enfrentar al sistema dentro de las instituciones del sistema?”, y participarán Félix Díaz, qarashe de la comunidad qom Potae Napocna Navogoh (La Primavera) de Formosa; Christian Castillo, diputado provincial del PTS por el FIT; Marcelo Ramal, legislador porteño del PO por el Frente de Izquierda y Alejandro Bodart, legislador porteño del MST.

Además hablará desde Alemania el historiador y periodista Osvaldo Bayer y tendrá su tradicional columna la abogada de CORREPI María del Carmen Verdú.

A fines de 2014 Schiller había anunciado este regreso, afirmando que la línea periodística “será la misma que permitió convertirlo en uno de los espacios radiales de mayor convocatoria”. Una línea “de confrontación con los sectores hegemónicos; de denuncia de las lacras del poder y de la criminalidad policial y estatal; de solidaridad con los luchadores sociales, como los indomables trabajadores de Lear que en estos momentos vienen desafiando todas las represiones y de identificación con los pueblos originarios que pelean por su tierra y su identidad cultural.”

“Leña al fuego” saldrá al aire todos los sábados de 16 a 18 horas por Radio Belgrano (AM650) de la Ciudad de Buenos Aires, dando como siempre la palabra libre a los oyentes y a los luchadores sociales.

Desde el interior del país y desde el resto del mundo puede escucharse el programa a través del sitio web de Radio Belgrano

La Izquierda Diario saluda el regreso de este importante espacio radial encabezado por uno de los periodistas de izquierda con mayor trayectoria en el país.



- See more at: http://www.laizquierdadiario.com/spip.php?page=movil-nota&id_article=11437#sthash.6EutTXLF.dpuf




http://www.laizquierdadiario.com/


VUELVE "LEÑA AL FUEGO" CON HERMAN SCHILLER asamblea_de_oyentes@yahoo.com.ar





"LEÑA AL FUEGO" (Primera emisión, tercera época)

Oyentes de Leña al Fuego
4 mar 2015 — "LEÑA AL FUEGO"

(Primera emisión, tercera época)

recibido de asamblea_de_oyentes@yahoo.com.ar

El próximo sábado, 7 de marzo, de 16 a 18, por Radio Belgrano, AM 650, vuelve "LEÑA AL FUEGO", bajo la conducción de HERMAN SCHILLER.


Tema de esta primera emisión:

¿"SE PUEDE ENFRENTAR AL SISTEMA DENTRO DE LAS INSTITUCIONES DEL SISTEMA?"


Invitados (en el estudio):



- FÉLIX DÍAZ. Qarashe de la comunidad qom Potae Napocna Navogoh (La Primavera) de Formosa.



- CHRISTIAN CASTILLO. Diputado provincial por el FIT (Frente de Izquierda y los Trabajadores).


- MARCELO RAMAL. Diputado por el FIT en la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.



- ALEJANDRO BODART. Diputado por el Movimiento Socialista de los Trabajadores-Nueva Izquierda en la Legislatura porteña.





Entrevista telefónica:


OSVALDO BAYER (desde Alemania)


Columnista:

MARÍA DEL CARMEN VERDÚ. Abogada de Correpi, Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional.


Y, como siempre, la palabra libre de los oyentes y los luchadores sociales.


LÍNEAS TELEFÓNICAS:


4535-5900; 4313-8577 y 4313-8575


INTERNET (para escuchar en directo)
















CORREOS ELECTRONICOS (para enviar mensajes durante el programa):


leniaalfuego@gmail.com


TWITER: @hermanschiller1



Para solventar el programa, cualquier aporte, por pequeño que fuere, será bienvenido a:


Banco Ciudad, Caja de Ahorros Nº 0290012410000002123393




asamblea_de_oyentes@yahoo.com.ar





martes, 3 de marzo de 2015

ROGELIO LAMAZÓN, UN GRAN DIRIGENTE OLVIDADO / QUEBRACHO, la película de Ricardo Wullicher (Completa)


FOTO: OSCAR ALLASSIA

                                                                                                              

























Rogelio Lamazón

3 de marzo de 1940
3 de marzo de 2015



Dirigente radical de la localidad de Villa Guillermina, en el norte santafesino, y ex jefe de la Gendarmería Volante,murió asesinado en dicha localidad el tres de marzo de 1940, Tuvo gran predicamento entre los obreros de los obrajes, en su enorme mayoría explotados por empresas como “La Forestal”. Un día domingo en que se efectuaban comicios de renovación de diputados nacionales, mientras colaboraba con sus correligionarios fue ultimado.





"Sólo la película “Quebracho”, de 1974, resalta su figura, interpretando a Rogelio Lamazón el inolvidable Lautaro Murúa", dice Gustavo Battistoni en su libro inédito "Santafesin@". Para ejercitar la memoria hay que tener con qué, y Rogelio Lamazón se nos presenta aquí en una interesante dupla a esos fines: la palabra de Battistoni, y la peli completa. Simpática y fuerte aclaración del autor: "Podría tener este artículo como subtitulo "Cuando los radicales se dedicaban a defender a los trabajadores". Allá lejos y hace tiempo... En este caso, recuerdo la olvidada figura de Rogelio Lamazón, cuya tumba en Villa Guillermina visité el año pasado y se encuentra en estado de total abandono. Así le "pagamos" a nuestros mejores hombres...". Los dejo con ellos! L.

ROGELIO LAMAZÓN, de Gustavo Battistoni, libro inédito.



Los partidos populares de nuestro país produjeron enormes cambios en la defensa de los humildes de nuestra patria. Hasta la llegada de don Hipólito Yrigoyen al poder, el Estado siempre favorecía al Capital en detrimento de los intereses de los trabajadores. //Más allá de lamentables represiones como las ocurridas en la Patagonia y la Semana Trágica, el Partido Radical en el poder iniciará una serie de reformas que beneficiaron a la clase obrera de nuestro país. //En esta línea se encuentra la olvidada figura de Rogelio Lamazón, un dirigente del norte de nuestra provincia encuadrado en el radicalismo yrigoyenista, con enorme predicamento entre los proletarios de “La Forestal”. Debemos recordar las huelgas y levantamientos que se produjeron a principios de la década del veinte, que terminaron con una enorme cantidad de victimas y despidos masivos., para comprender los hechos posteriores y la lucha de este dirigente social.//La simpatía de los obreros con nuestro biografiado no era casual ni producto de la demagogia. Lamazón, que se desempeñaba como jefe de la Gendarmería Volante, fue un defensor de la justicia social que pagó con su vida la defensa de los derechos proletarios contra la prepotencia patronal. Tanto es así, que fue asesinado por los sicarios de quienes devastaron el norte de nuestra querida Santa Fe durante las elecciones de 1940.

Tuvo su centro de acción política en Villa Guillermina y su zona de influencia, como las ciudades de Villa Ocampo y Las Toscas, localidades que aún sufren las consecuencias del saqueo de la clase dominante “criolla” y el capital imperialista. Rogelio Lamazón, lamentablemente, es un “desaparecido” de la memoria histórica de los santafesinos.//Gastón Gori, en su clásica obra sobre “La Forestal” ni siquiera lo nombra, y los radicales, salvo alguna excepción, no recuerdan a uno de los defensores de los trabajadores más comprometidos que tuvimos en nuestro territorio. ¡Cuanta razón tiene el “Martín Fierro” al afirmar que “olvidarse de algo es también tener memoria…”!


Sólo la película “Quebracho”, de 1974, resalta su figura, interpretando a Rogelio Lamazón el inolvidable Lautaro Murúa. Santa Fe, provincia invertebrada y dividida, tiene el deber moral de recordar a un militante que pertenece al linaje de los defensores de los oprimidos de nuestro devastado norte provincial.





Fuente: https://www.facebook.com/norbertofelixgalasso/posts/10151629974533584

fotosdelaforestal.blogspot.com


Quebracho (película entera, 1974)












lunes, 2 de marzo de 2015

EL ÁNGEL DE LA BICICLETA: CONDENA FIRME PARA LOS ENCUBRIDORES DEL CRIMEN




El Ángel de la Bicicleta: condena firme para los encubridores del crimen


Cosecha Roja.-


La Justicia confirmó la condena a cuatro de los policías santafesinos que encubrieron el asesinato del Ángel de la Bicicleta. A Claudio “Pocho” Lepratti lo mató el subjefe de la Comisaría 20 el 19 de diciembre de 2001, en medio del estallido social del país. Le dio un balazo en la tráquea y los otros agentes se ocuparon de encubrirlo: fraguaron las actas y dijeron que hubo un enfrentamiento. Pero el militante social estaba en el techo de una escuela y lo único que alcanzó a gritar fue: “no tiren, acá solo hay pibes comiendo”. Rosario se llenó de pintadas que decían “Pocho vive” y cada 27 de febrero -el día de su cumpleaños- se hace un carnaval en su memoria. Hoy, en plena catorceava edición, la familia se enteró de la decisión judicial.

La hermana de Pocho, Celeste, contó a Cosecha Roja que el fallo la tomó por sorpresa, que pensaba que había pocas posibilidades de que sucediera y que seguirán pidiendo justicia: “Esos cuatro policías no son los únicos que encubrieron. También debe dar explicaciones el entonces titular de la División Judiciales -José Manuel Maldonado-”, dijo.

Los cuatro policías condenados -Roberto De la Torre, Rubén Darío Pérez, Marcelo Fabián Arrúa y Carlos Alberto De Souza- fueron quienes insertaron datos falsos en el libro de guardia de la seccional, fraguaron la declaración de una testigo en la sede policial, adulteraron el acta de la inspección ocular de la escena del crimen y el móvil policial que entregaron como prueba ante la justicia. “Lo presentaron con balazos, pero una de las pericias demostró que la trayectoria de los disparos hubiese sido muy diferente si alguien hubiese disparado desde el techo”, dijo Celeste.

***

Claudio era un militante social de 35 años. Nació en Concepción del Uruguay, tenía 5 hermanos y era hijo de campesinos. Fue seminarista en el Instituto Salesiano “Ceferino Namuncurá” e hizo laburo de hormiga: iba casa por casa a buscar a los pibes del barrio. El 19 de diciembre estaba cocinando en la escuela Escuela 756 de Las Flores, uno de los barrios más humildes de Rosario. Pasadas las seis de la tarde tres compañeros subieron al techo a buscarlo. Había ido a ver qué pasaba: el país estallaba y Rosario también. Esa tarde el entonces Presidente Fernando de La Rúa declaró el estado de sitio. Las calles estaban cortadas, se escuchaban disparos y el olor a gases lacrimógenos lo invadía todo. Cuando Pocho subió al techo de zinc vio llegar un patrullero Corsa blanco a contramano. Ahí empezaron los gritos:

- ¡Dejen de tirar manga de hijos de puta! ¡Acá hay chicos comiendo!

Los tres oficiales se detuvieron. Esteban Velázquez bajó y disparó con una Itaka. Una testigo contó que desde la escuela llamaron a una ambulancia pero que como no llegaba, lo subieron a un auto y sacaron el guardapolvos por la ventana en señal de urgencia. Fueron a la comisaría a pedir que les abrieran paso pero lo encontraron al propio Velázquez. Una de las jóvenes que lo acompañaba le gritó y el hombre le respondió: “Y, nena, ¿para qué me puteó?”. También dijo que él no le había disparado y que Pocho se había lastimado con un vidrio. Esa fue la primera de las versiones policiales que, tiempo después, se demostró que era falsa.

Pocho no fue el único muerto de la provincia: otras seis personas fueron asesinadas por la policía de Santa Fe durante las revuelta de diciembre. A Velázquez -subjefe de la Comisaría 20-, el juez Ernesto Genesio lo condenó a 14 años de prisión en 2009. Durante la investigación del juicio se supo que había existido encubrimiento y se abrió otra causa en la que un tribunal condenó a los policías imputados. Los oficiales apelaron y en abril de 2011 fueron absueltos. La Fiscalía de Cámara denunció la inconstitucionalidad y la Corte Suprema provincial revocó la absolución. La causa pasó a la Sala Tercera de la Cámara de Apelación en lo Penal que, hace dos semanas, confirmó la condena y dijo que desde el techo no hubo disparos.

“Las circunstancias que vivía el país, en modo alguno pueden servir de justificativo para los hechos donde a personas a las que el Estado les ha confiado la seguridad de los ciudadanos, haya atacado e inclusive, probablemente con cartucho a ciudadanos que nada hacían, sin más razón que eventualmente un insulto que acompañaba el pedido que no dispararan”, escribieron los jueces en el fallo.

Las cientos de pintadas en las calles de Rosario y la canción de León Gieco lo inmortalizaron.

“Sacamos cuerpo, pusimos alas 
y ahora vemos una bicicleta alada que viaja 
por las esquinas del barrio, por calles 
por las paredes de baños y cárceles 
¡Bajen las armas 
que aquí solo hay pibes comiendo!

Cambiamos fe por lágrimas 
con qué libro se educó esta bestia 
con saña y sin alma 
Dejamos ir a un ángel 
y nos queda esta mierda 
que nos mata sin importarle 
de dónde venimos, qué hacemos, qué pensamos 
si somos obreros, curas o médicos 
¡Bajen las armas 
que aquí solo hay pibes comiendo!”




http://cosecharoja.org/




VER POCO, SENTIR MUCHO Por Marta Dillon



Imagen: Pablo Piovano

EL PAIS › OPINION

Ver poco, sentir mucho




Sentado entre mi compañera y yo en un vagón de subterráneo, nuestro hijo Furio agitaba el pañuelo blanco que llevó como bandera. No podía sacarle los ojos de encima, es un tesoro que me dio una Madre de Plaza de Mayo cuando la agrupación H.I.J.O.S. cumplió quince años y no quería perderlo, pero tampoco podía negárselo; para él, que tiene seis, es el único trapo que tiene sentido. “¿Mami, hay gente que odia al pueblo argentino?”, nos había preguntado dos días atrás cuando comentábamos en la mesa del desayuno una nota publicada por Marcos Aguinis en el diario La Nación que nos trataba, a nosotros que no fuimos parte de la Marcha del Silencio, como ganado, como el porcentaje menos valioso de la sociedad. Tuvimos que contestar que sí entonces y ayer, mientras el subte de la línea D avanzaba morosamente desde el límite de Belgrano hacia el centro, lo recordé: unos ojos se nos clavaban como dardos, hurgaban sin pudor en nuestro pequeño universo expuesto en el vagón; esa mirada pretendía incomodarnos. No iba a ser tan fácil conseguirlo, aunque cierto silencio recoleto en esa línea parecía hablar de las fronteras internas de la ciudad. La mamá de una compañera de escuela de Furio viajaba en simultáneo en el subte B, ahí, nos contaba, la gente iba cantando. Sin embargo, cuando llegamos a la estación Callao algo se descomprimió. “¡Chicas! Qué suerte que bajaron, pensamos que se iban a pasar”, nos dijo una pareja que rondaba los 60 a modo de guiño, como si de alguna manera nos estuvieran cuidando. Recién ahí pudimos darnos cuenta de que éramos muchos y muchas buscando la salida, ampliando las sonrisas a medida que el sonido de la calle llegaba al túnel, alardeando de cortesía las unas con los otros, sabiendo que íbamos hacia el mismo lugar. Furio se puso el pañuelo blanco al cuello, nosotras, sus madres, nos atamos uno verde; si ayer pusimos el cuerpo, como cada vez que la Avenida de Mayo nos llama, es por lo conseguido y también por lo que falta. El aborto legal, seguro y gratuito nos falta y el verde es el color que lo denuncia; acompañando y demandando, así marchamos. Recibimos más guiños en las cuadras que caminamos por Callao hacia Congreso, unas mujeres nos dijeron casi a los gritos: “Pucha, yo también hubiera traído mi pañuelo”, en cada tropiezo aparecía la palabra “compañero” o “compañera” aun cuando nadie se conocía, una inmensa corriente de complicidad y alegría compartida nos empujaba a correr hacia delante hasta que la marea humana nos obligó a cargar en andas a nuestro hijo para que él se encontrara a esa altura sobre los hombros con otros niños, para que relatara desde encima de nuestras cabezas lo que veía. “¿Todos vienen a apoyar a Cristina y a San Martín?”, preguntó desde su imaginario construido con dibujitos de la tele que hablan de héroes reales y charlas en la mesa familiar que no logran explicarlo todo. Y no importa porque hay tiempo, él tiene tiempo para aprender a nuestro lado y hay algo de certeza en esa afirmación que hoy nos conmueve. Su madre y yo, su madre, fuimos niñas que crecimos en la clandestinidad, amenazadas las vidas y los sueños de nuestros padres y madres; eso ya no más, podemos reírnos de los vaticinios de los que nos temen, de los autogolpes, de las comparaciones con los tiempos de la dictadura, de las barbaridades que deberían coserse la boca antes de enunciar. Pero qué importa, que vociferen mientras caminamos juntos y juntas como ayer, sumando nuestros cuerpos en un magma de humanidad y su aroma de sudor, humedad y choripán. Nos encontramos con quienes no habíamos hecho cita, las citas se desbarataron en la multitud. Se hizo sitio para los más chicos entre la masa de gente, protegidos como lo que son, tesoros, la vida por venir. Marchamos en familia, del brazo con amigas, fluía el contacto con quienes tenía alrededor; cuando los brazos no me daban más, una travesti de remera negra me ayudó para sentar a mi hijo dentro de una carpa militante, escuché en las conversaciones captadas al azar el orgullo por la cantidad de gente joven, diversa, emocionada.

Después de la primera hora de discurso, nos fuimos a un bar con nuestra radio portátil, nos sentamos en una mesa que se volvió comunitaria a fuerza de agregar sillas entre desconocidos honrando la palabra que llegaba por el pequeño y anacrónico parlante. Si somos ganado, pensé –como decía aquella nota—, qué bien sabemos a dónde vamos y cuánto valor tenía poder escuchar el recorrido de más de una década cuyo balance no puede ser lineal pero que abre un horizonte de lo que queremos ser, porque ninguna de las personas que nos reunimos ayer en el centro político de Buenos Aires era la misma que había sido cuando la consigna era “que se vayan todos”. Los aplausos sonaron a tiempo a lo largo del discurso, en el bar donde estábamos empezaron a llegar otras pequeñas radios, todas se encendían y hacían perder el sincro del discurso, pero podía más la sed de palabra. Enfrente, en otro bar, el silencio era un acuerdo entre las mesas atestadas para que se escuchara sólo lo que nos convocaba a todos y a todas. “Nos sobró esta ensalada, ¿quieren?”, preguntaron unas mujeres a nuestro lado porque los mozos no daban abasto y los pedidos se demoraban. Tomamos el ofrecimiento como un signo, compartimos la comida; con la mención de los caídos en Malvinas también compartimos el agua de los ojos y cuando se habló de la causa AMIA los golpes de las manos en las mesas en señal de aprobación dieron cuenta de una politización, de una conciencia compartida, de un oído atento que expresaba por sí el límite por el que ya no se podrá pasar. Ahí había gente capaz de enunciar lo que quiere, discutir lo que falta, reclamar por lo que no se quiere.

Terminado el discurso corrimos hacia Callao otra vez con nuestro hijo en andas, con las monedas de sus ahorros se compró una bandera argentina, nos apostamos para esperar que pasara la Presidenta sin ninguna expectativa, bailando al compás de los bombos, besándonos nosotras en la boca cada tanto de alegría contagiada por el alrededor y también porque nuestro hijo estaba aprendiendo eso que se fija con la experiencia: éramos con otros y el plural nos envolvía, éramos pueblo. Cristina Fernández de Kirchner casi tocó la bandera de Furio, alrededor los cantos nos dejaban los oídos sordos, cantamos otra vez y en una esquina, mojados de lluvia, nos encontramos con antiguos compañeros de militancia de los padres de Albertina y nos abrazamos otra vez. “La Presidenta a veces se viste linda y a veces no, pero los ojos siempre los tiene hermosos, parece que va a llorar”, dijo nuestro hijo a modo de balance del encuentro y nos hizo reír. El viaje de vuelta no fue en silencio, el subte estuvo cargado de cantos y vaya a saber por qué emociones cruzadas nos saltaron de nuevo algunas lágrimas.

Ayer no me ocupé de recorrer cuadras en diagonal cazando escenas que me sirvieran para describir el acontecimiento, no hice preguntas pidiendo edad y ocupación para definir al interlocutor ni calculé cuánta gente hubo poniendo el cuerpo el domingo a la mañana; no estaba trabajando y fue un alivio poder dejar de registrar para sentir, sencillamente, que es posible ser parte de una alegría popular que pone un piso para lo que vendrá. Y que ese piso es alto y está cargado de futuro.




http://www.pagina12.com.ar/