miércoles, 20 de agosto de 2014

ARGENTINA - CONTRADICCIÓN PRINCIPAL: LA OPOSICIÓN ENTRE CAPITAL Y TRABAJO por Rolando Astarita



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ARGENTINA - CONTRADICCIÓN PRINCIPAL: LA OPOSICIÓN ENTRE CAPITAL Y TRABAJO


(AW) Así planteada la problemática económica actual, según asegura el economista Rolando Astarita*, se ve clara la situación a nivel gubernamental que se debate cada día por resolver un lastre que pagará el pueblo de Argentina en su conjunto: la deuda externa. Astarita aborda desde esta perspectiva un panorama laboral y el desacelere de la economía.







En notas anteriores planteé que la contradicción principal y determinante en la actual coyuntura no pasa por la disyuntiva “Patria y buitres”, como pretende la izquierda nacional y popular (PC, Nuevo Encuentro, peronismo de izquierda, Frente Grande, partido Humanista, socialismos nacionales varios y similares), sino por la oposición entre el capital y el trabajo, esto es, entre explotadores y explotados. Contra lo que dice el discurso dominante, aquí no está en juego una lucha por “la segunda independencia”, sino una negociación en curso -con sus tensiones y conflictos- por cómo se reparten los costos del pago de la deuda (ver aquí y aquí). En otros términos, afirmamos que no hay diferencias sustanciales entre los buitres financieros que compran títulos depreciados para exigir su libra de carne (amparándose en los tribunales que pusieron a su disposición los “defensores de la Patria”), y los buitres especulativos que operan los Old Fund, o saquean los fondos públicos con negociados de todo tipo.

Pues bien, en un escenario de crecientes conflictos sindicales, estas cuestiones se ponen en el primer plano. Miles de docentes, portuarios y marítimos, mecánicos y metalúrgicos, bancarios, trabajadores de la alimentación y de medios de comunicación, para citar solo algunos casos, están luchando contra la caída de salarios (vía impuesto a las ganancias o inflación), o contra las suspensiones, despidos y cierres o vaciamientos de empresas. Es que con la recesión y crisis, las mejoras conseguidas durante los años de ascenso económico retroceden por todos lados, y los trabajadores tratan de defender sus posiciones. Es el conflicto en torno a cómo se distribuye entre el trabajo y los propietarios del capital, el valor que ha generado el trabajo. Siempre y en todo lugar, el capital y los gobiernos de turno responden a la crisis desvalorizando el salario, cerrando empresas, y aumentando la represión. Los palos de las fuerzas de represión contra los trabajadores de Lear, para citar solo un caso reciente, se inscriben en esta lógica. No hay discurso que pueda ocultar esta realidad de fondo.

Se abren así dos estrategias opuestas por el vértice. Por un lado, los que anteponen la unidad nacional. Por el otro, los que ponen el énfasis en la lucha de clases, esto es, en el accionar independiente de los trabajadores en pos de sus reivindicaciones. El gobernador Scioli acaba de expresar la propuesta de unidad nacional: pidió a los trabajadores que “miren la Patria” y hagan un paréntesis en las protestas, ya que “el país atraviesa un momento muy especial que necesita la unidad y el respaldo de todos los argentinos”. Las fuerzas “nacionales y populares”, aunque no lo expresen de manera tan frontal, tienen la misma postura: a lo sumo critican “excesos” de la represión, pero descalifican las luchas, o miran para otro lado, y cargan contra la izquierda que las apoya o conduce. “Es la hora de la unidad nacional frente a los buitres”, vienen a decir.

Desde el enfoque que defiendo, se trata de una postura reaccionaria, favorable a los intereses de la clase dominante de conjunto. Sea cual sea el resultado final de las negociaciones con los acreedores internacionales, la situación del trabajo tenderá a empeorar. En última instancia, las salidas “K progresistas” son como el “arreglo” de la deuda con el Club de París. Por eso decimos que no hay salida progresista -esto es, sin costos para el pueblo explotado- de la actual recesión y de la crisis de la deuda. La estrategia y el discurso nac & pop llevan a reforzar el dominio ideológico y político del capital de conjunto. En contraposición, el socialismo científico -esto es, basado en la teoría de la plusvalía y la lucha de clases- sostiene que los trabajadores deberían mantener a toda costa su independencia, y que el camino de la “causa nacional” solo debilitará sus luchas.




*Rolando Astarita es profesor de ciencias económicas en la Universidad de Buenos Aires


https://www.facebook.com/rodolfo.j.walsh


* La imagen / fotografía no corresponde a la nota publicada en este blog.
                                                                                               aportes en la crisis.-





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